viernes, 30 de enero de 2015

Tokio, la ciudad más segura del mundo

Tokio es la ciudad más segura del mundo, de acuerdo con el Índice de Ciudades Seguras 2015, elaborado por The Economist, esto en cuanto a seguridad digital, seguridad sanitaria, infraestructura o seguridad personal. Completan el Top 10 Singapur; la japonesa Osaka, Estocolmo, Amsterdam, Sidney, Zurich, Toronto, Melbourne y Nueva York.


El informe se basa en un índice compuesto por más de 40 indicadores cualitativos y cuantitativos, agrupados en cuatro grandes categorías generales. El Índice se centra en 50 ciudades seleccionadas por la Unidad de Inteligencia del The Economist, basado en factores como la representación regional y la disponibilidad de datos. Un dato importante. El último lugar de la lista, el puesto 50, no significa que el lugar sea el más peligroso en el mundo. Este año esa ciudad es Jakarta.


jueves, 22 de enero de 2015

Google podría ser operadora de telefonía móvil

Google quiere ser operador de telefonía móvil. Tan solo en Estados Unidos está en conversaciones con Sprint y T-Mobile, dos operadoras, para contar con su cobertura y ofrecer planes junto a sus aparatos, móviles y tablets Nexus, que suelen estrenar las nuevas versiones de Android. Sin embargo, ninguna de las dos empresas de telefonía ha querido confirmar los eventuales acuerdos. Google ofrece fibra de banda ancha en Hansas, Utah y Texas y se espera que estos sean los primeros lugares donde operen sus móviles.



La meta de Google al convertirse en operador de telefonía móvil puede ser la de impulsar sus propios aparatos sin necesitar a otras empresas en cada país para su distribución.  

miércoles, 21 de enero de 2015

Maduro anuncia incremento de 15% del salario mínimo en Venezuela

Durante la presentación de la Memoria y Cuenta ante la Asamblea Nacional, Nicolás Maduro anunció un incremento del 15% antes del primero de mayo y destacó que los pensionados se beneficiarán de un “Bono Salud”. Con este incremento el salario mínimo llegará a 5.634,47 bolívares.


Audio: Economía venezolana caerá 7% en 2015 según FMI

FMI: Economía venezolana se contraería 7% en 2015

Las perspectivas de crecimiento económico para América Latina se han revisado a la baja y según el Fondo Monetario Internacional la región crecerá en 2015 apenas 1,3%. En un análisis publicado hoy se menciona que la economía de Venezuela será la más afectada por la caída de los precios del petróleo y se proyecta que el PIB caerá alrededor de 7% al cierre de este año. Según el análisis, una disminución de 10 dólares de los precios del petróleo implica un deterioro de la balanza comercial venezolana del orden de 3,5%, un impacto mucho mayor que para cualquier país de la región. Se señala que la pérdida de ingresos por concepto de exportación agudizará los problemas fiscales y la recesión económica. Otros países afectados, pero en menor grado, por la caída de los precios del petróleo serán Bolivia, Colombia y Ecuador. 


El FMI señala que aunque la caída de los precios del petróleo no afecta en gran manera las perspectivas regionales en el corto plazo, América del Sur se enfrenta a fuertes vientos en contra derivados del mediocre crecimiento mundial y la continua caída de los precios de los metales y las materias primas agrícolas, es por esto que se proyecta que las exportaciones crezcan en promedio un 1% este 2015.


Daniel González G.

martes, 20 de enero de 2015

FMI: Proyecta crecimiento económico mundial de 3,5% en 2015

El crecimiento económico mundial 2015-2016 sufrió una revisión a la baja de 0,3% en comparación con el informe del FMI Perspectivas para la Economía Mundial de octubre de 2014. Así, el crecimiento se proyecta en 3,5% para 2015 y 3,7% para 2016 y reflejan una reevaluación de las perspectivas de China, Rusia, la zona euro y Japón. La revisión señala que la economía de Estados Unidos es la única economía grande cuyas proyecciones de crecimiento han mejorado y se estima que crezca 3,6% en 2015. América Latina y el Caribe, de acuerdo a estas proyecciones, crecerá apenas 1,3% este año.


Dentro de los factores que han moldeado las nuevas perspectivas mundiales resalta el descenso de alrededor de 55% de los precios del petróleo desde el mes de septiembre. El informe señala que el retroceso se debe en parte a una debilidad esperada de la demanda en algunas grandes economías. Otro factor a considerar son las profundas diferencias de crecimiento entre las grandes economías. La vigorosa recuperación de Estados Unidos contrastó con la evolución económica del resto de las grandes economías. También ha influido la apreciación del dólar de los EEUU.


Fuente: FMI

martes, 13 de enero de 2015

Banco Mundial proyecta caída de 2% de la economía venezolana en 2015

El Banco Mundial, en su más reciente informe Global Economic Prospects January 2015, proyecta que la economía venezolana decrecerá 2% en 2015 y se recuperará ligeramente a una tasa del 0,5% en 2016. De acuerdo con estos datos, el otro país cuta economía se desacelerará este año es la Argentina con una caída estimada de 0,3%. Las mismas estimaciones dan cuenta de que Colombia y Bolivia crecerán un 4,5% y 4,4%, respectivamente.



El informe señala que Argentina, Venezuela y Brasil se encuentran en la actualidad en un entorno de alta inflación con bajo crecimiento y que el débil crecimiento de estas economías pudiesen tener un efecto contagio en toda la región. 

Audio: Francia sepulta a los caídos en el ataque terrorista

lunes, 12 de enero de 2015

Narrativa: El asesinato de la periodista (Parte I)

Si la vida es rara, la muerte lo es mucho más. Quizá la mayor diferencia es que en la muerte las cosas ya no duelen en un sentido físico. El viernes a esta misma hora estaba viva, llena de sueños, ilusiones y ganas de cambiar las realidades que me golpeaban o que hacían daño a otros, pero, ¡mira si la vida es impredecible!, el sábado estaba tendida dentro de un aristocrático ataúd negro pulido con apliques dorados, en el cual solo se podía estar así, muerta. Sin duda, de haber estado viva, seguramente habría salido corriendo, eso que los psicólogos llaman claustrofobia me hubiese hecho huir de allí sin pensarlo dos veces.
Es extraño, pero hasta la muerte se convierte en un espectáculo en esta vida.  Muy a pesar de la tristeza de los deudos, se terminan imponiendo siempre esas reglas sociales que incitan a convertir un momento de dolor en un corrillo de tristezas y lamentos. Ese sábado, a cada lado del sarcófago me acompañaban dos coronas florales con una exquisita combinación de rosas rojas y blancas, lilas, muchas gerberas rojas, amarillas y anaranjadas y tulipanes blancos. Esas eran las de la familia. Las enviadas por los amigos estaban distribuidas en todo el salón de la funeraria: las de la familia Mármol, las de los Oropeza, las del Centro de la Mujer, las del Ministerio tal y las del CNP, fueron algunas de las que pude ver. ¿Y todo para qué? Creo que para preservar las relaciones entre los que quedan vivos, porque ya para mí ni las flores desprenden sus perfumados efluvios. De mí solo quedaran los recuerdos en algunos y esos hasta el tiempo los va borrando.
Desde afuera todo se ve distinto, como cuando te miras paralizado frente al espejo mientras todo a tu alrededor se mueve con absoluta normalidad. Podía verme allí, perfectamente maquillada y vestida como para el mejor de los eventos. Cualquiera hubiese pensado que iba al Miss Venezuela a impresionar a Osmel, pero no, a donde iba no había regreso, nunca más mi cuerpo volvería a ser bañado con la luz del sol. Allí estaba con los ojos cerrados e impecablemente peinada.
Mucha gente entraba al salón donde me dispensaban una mirada taciturna. El ritual fue casi común en todos los que asistieron. Primero se acercaban a mi madre, que estaba desconsolada; la saludaban, abrazaban y le susurraban algunas palabras al oído. Luego hacían lo propio con mis hermanos y mi padre y después avanzaban a verme como si de una obra de arte o alguna pintura famosa se tratara, exhibida en algún museo célebre del mundo como el Louvre, Orsay o El Prado. Lo cierto es que no era ni la Gioconda de Da Vinci ni un fresco de la bóveda de la Capilla Sixtina de Miguel Ángel. Únicamente eran mis restos, el cadáver de quien hasta el viernes fue la feliz Paola, periodista, en el inicio de su prometedora carrera y que al día siguiente no era otra cosa más que un número adicional en la estadística de muertes violentas de este país. Dentro de unos pocos días sólo mi familia me recordaría, para el resto de las personas no sería más que una cifra dentro de alguna causa de muerte del anuario del ministerio de Salud. Lo que más me indignaba aquella tarde era que allí, entre la multitud, al lado de mi madre y mis hermanos que me lloraban atribulados, estaba él, mi asesino.


Continuará...

Audio: En Gaceta las tarifas en peajes para transporte de carga

Haití, a cinco años del terremoto

Duró 30 segundos y tuvo una magnitud de 7 grados en la escala de Richter. Murieron unas 300.000 personas y dejó sin casa a millón y medio de haitianos. Del millar y medio de campamentos establecidos en 2010 para albergar temporalmente a las familias desplazadas por el terremoto, en la actualidad existen aún 123 y viven más de 85 mil, que en su mayoría viven en condiciones precarias sin acceso a agua potable, disposición de residuos o electricidad.


Según un trabajo publicado en El País, la mayoría de quienes han abandonado los campamentos no lo ha hecho para mudarse a una vivienda segura. Buena parte regresó al lugar donde antes estaba su casa y otros han recibido subsidios de instituciones públicas y privadas para pagar una renta. Antes del sismo que dejó 1,5 millones de personas sin vivienda, el déficit habitacional en Puerto Príncipe ya superaba el medio millón de unidades y desde el terremoto apenas se han construido unas 9 mil soluciones.

La conclusión a la que han llegado los países y organizaciones involucrados en la construcción de refugios y viviendas para las familias desplazadas, como el Gobierno de Estados Unidos, es que sus planes iniciales eran demasiado ambiciosos.


De acuerdo a una encuesta publicada recientemente por el Banco Mundial, la pobreza extrema en Haití ha disminuido del 31% en el 2000 al 23,8% en 2012.