miércoles, 12 de febrero de 2014

Extraño la patria que tuve

La mitad de lo que he vivido lo hice en la democracia puntofijista, en la de AD y Copei. La satanizada por el hoy difunto. Tenía sus problemas, evidentemente. Recuerdo componendas partiditas y juicio a un presidente en ejercicio, por lo que de alguna forma recuerdo que a pesar de todo no había intocables. ¿El presidente de la República juzgado y destituido? Pues sí. Carlos Andrés Pérez en su segundo ejercicio como presidente. Creo que eran tiempos de inestabilidad política, al menos eso recuerdo, pero a pesar de eso, había harina PAN en el automercado. La economía no iba bien, creo, pero no recuerdo un control sobre las divisas como éste. Es más, no recuerdo controles tan grotescos y abusivos como los de hoy. No recuerdo cosas como el dos por persona. No recuerdo a un presidente encadenando a las televisoras todos los días. A cada rato. Deprimiéndonos con su verbo machacado. Se vivía, bien o mal, pero se vivía. Había delincuencia. Sí. Pero no como esta que nos aterroriza y nos tiene presos en la casa. Se hicieron cosas mal y mucha gente se molestó. Votaron por el peor ser que ha parido esta patria y fue tan malo, pero tan malo; que para seguir su legado de destrucción dejó a cargo a quien hoy nos encadena a diario. Extraño mi patria, la puntofijista. Esta me da asco. Es repugnante que quien te representa en el mundo no sepa siquiera hablar ni ser al menos un caballero. Extraño a las primeras damas de antes. Estoy harto de este adefesio de primera combatiente...

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