domingo, 12 de enero de 2014

¿Cuánto cuesta el sexo en la Venezuela de hoy?


El sexo. Un tema. A todos nos gusta. Todos lo disfrutamos y solo muy pocas veces nos sentamos a pensar cuánto cuesta su práctica y lo cierto es que el sexo, como expresión de amor en algunos casos, como mercancía en otras o como medio de placer, implica costos, costos desde el momento en que tienes que comprar un paquete de preservativos para protegerte de enfermedades de transmisión sexual y en muchos casos hasta que se consuma el acto sexual, si por ejemplo tienes que pagar un hotel cuyas tarifas están por las “nubes”.

Asumamos que ya tienes con quien acostarte y no tienes que recurrir a una página de “masajistas” para escoger la que será tu mercancía por unas horas. Porque si no es el caso, debes sumarle el valor de la hora que depende, entre otras cosas, de cuán explotad@ está él o la masajista. Dando por sentado que ya tienes con quien echar un polvo, lo primero que debes pensar es en la protección. En dos platos, preservativos y/o pastillas anticonceptivas. Los primeros ayudan a hombres y mujeres a prevenir contagios de infecciones de transmisión sexual y evita traer más desempleados al mundo y las segundas sólo las ayudan a ellas. Una caja de preservativos cuesta en el mercado entre 40 y 80 bolívares, dependiendo claro está, de la marca. Señores, el intangible se paga. Así como no es lo mismo una franela Armani que una de buhonero con un enorme “ZARA” al frente, tampoco es lo mismo un Trojan que un Duo y si hablamos de pastillas anticonceptivas estas pueden superar, sea cual sea el nombre comercial, los 150 bolívares.

El panorama se complica si no tienes un “techo” donde tener sexo, porque así como los precios del resto de los servicios de este país están más cerca de Dios que nuestras súplicas de que este gobierno caiga, las tarifas de los hoteles no han sido la excepción. Un hotel “decente” y con decente me refiero a que las sábanas al menos parezcan limpias y no den la impresión que fueron las mismas que usaron los huéspedes anteriores –aún sin lavar- tiene tarifas que oscilan entre los 1500 y los 2500 bolívares. Unos incluyen desayuno y otros no y si te vas a uno de los que no, súmale a los gastos el desayuno para dos en cualquier panadería o arepera de la ciudad. Pero el hotel “decente” es simplemente la media. Están los hoteles cinco estrellas para los bolsillos más pudientes y los vulgares tiraderos en donde las cucarachas y ratas son vouyeristas en tu encuentro. En conclusión, dependiendo de tu bolsillo, las opciones van desde los 500 hasta los 7 mil bolívares o más, sólo en hotel.

Y si antes del hotel hay un “preludio”, osea, una cenita, unas copitas, un cine o un teatro, los números siguen subiendo. Un cine para dos puede salir en unos 400 bolívares, con películas y cotufas hipersaladas incluidas. Una función de teatro puede rondar el mismo monto y una cena, dependiendo del sitio, pónle como monto mínimo unos 900 bolívares, eso sin pedir postre –que a veces cuesta la torta la mitad que el plato principal- ni bebidas alcohólicas.


Ante este panorama, un polvo o unos cuantos minutos de placer, como lo quieras ver, puede ser en el extremo “pobre” el equivalente o bastante cercano a un salario mínimo vigente en esta “patria, patria, patria querida” y en el extremo oligarca, a unos dos o tres salarios mínimos. Señores, eso cuesta un polvo, así que excepto que tenga mucho dinero para gastar, hágalo únicamente con alguien valga la pena y si no, la masturbación es como el nuevo Iphone 5C, la opción de bajo costo, pero no la mejor ni la más satisfactoria. Sin duda, no es lo mismo masturbarse que tener sexo con alguien.

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