jueves, 12 de septiembre de 2013

Con esta patria ni me limpio el culo

Mi abuelo, un señor de 99 años a quien respeto más por su edad que por su ideología –es chavista furibundo-, siempre decía que el tiempo pasado había sido mejor. Yo, nacido a finales del siglo pasado no podía entender aquello. ¿Cómo mi abuelo podía decir que esos días sin electricidad, teléfono, correo electrónico, Mc Donald´s, televisión a color, entre otras “maravillas” actuales podía ser mejor que el hoy, este ahora lleno de adelantos tecnológicos y necesidades de consumo? Nunca pensé darle la razón, hasta hoy. En estos días en que en mi país en vez de adelantos hay retroceso, pienso, sí, que el tiempo pasado fue mejor.

Cuando obligado escucho esa canción que palabras más palabras menos dice: “Patria, patria, patria querida” –por ejemplo, cuando mi “vecina” del edificio invadido la pone a volumen máximo-, no puedo dejar de acordarme de todos los muertos de quien la canta. Sí, así. De todos sus muertos, porque lamentablemente en esta “patria” que nos dejó, hasta limpiarse el culo es una odisea. Es los viejos tiempos de esta “patria” el acto de limpiarse el culo no revestía mayor problema. Cuando hacías mercado te abastecías de la cantidad de papel higiénico que necesitabas, dependiendo claro está, de tus necesidades y tus recursos, pero de algo estabas seguro: limpiarte el culo no era una preocupación. Hoy, este gobiernucho irresponsable se ha encargado de que el íntimo acto de limpiarte el culo sea una preocupación cotidiana, que te estreses cuando te queda el último rollito y no sabes si encontraras cuando lo busques. Se le sumó el no conseguir papel higiénico al no encontrar azúcar, leche, harina de maíz o arroz y ni hablar de conseguir la carne o el pollo regulado. Tan bajo nos han hecho caer que algo que en el “tiempo pasado” era una compra sin mayor importancia, hoy delata nuestras carencias más básicas. El papel de baño se caza en los supermercados, compramos lo máximo que nos permitan y es que en este velado racionamiento, encontrar papel para limpiarse el culo es casi o más importante que encontrar la harina para hacer las arepas.

Me he encontrado con gente a la que le resulta “cómico” que tampoco consiguen toallín o servilletas. La verdad a mí no me parece muy cómico que digamos, entre otras cosas porque estos dos productos, económicamente hablando, son sustitutos del papel higiénico y las empresas que los producen deben estar teniendo las ventas del siglo cuando el ama de casa compra, por ejemplo, la servilleta para ponerla por hojitas en el baño. A eso llegamos. A darle un uso tan distinto a estos productos y si no, dicen que el agua es buena y según los de otros tiempos, se usaba la tusa del maíz. ¿Será que hacia allá vamos?

Lo más insólito es que mientras el venezolano promedio no consigue papel, en este país se celebra una concentración para conmemorar la muerte de Allende. ¿What the fuck? Sí. Allende, político chileno liquidado hace un chorrero de años. Un carajo que en teoría ni nos duele ni nos nada. A esto le tengo terror. Me explico. La Iglesia Católica celebra eso que llaman la semana santa, donde supuestamente conmemoran la pasión y muerte de Cristo y esto es muy relativo, dado que en la actualidad se celebra más en las playas que en las iglesias. La verdad es que no quiero ni imaginarme los actos conmemorativos  de la “pasión y muerte” del comandante supremo de este guateque en que se ha convertido a la “patria” y menos si descubren cuando diablos fue que el imperio le inoculó la enfermedad, porque estaríamos conmemorando mínimo todo un año y ni hablar del mes de diciembre, se acabaría la Navidad y el Año Nuevo. Ya lo importante no serían los regalos ni los estrenos. Lo chavista será recordar todos los días los partes médicos de Villegas y unos cuantos millones de venezolanos llorando por nuestro verdugo.


Yo siempre he tenido patria, al menos en el estricto sentido de la palabra según la definen los diccionarios. “Tierra natal o adoptiva ordenada como nación, a la que se siente ligado el ser humano por vínculos jurídicos, históricos y afectivos”. Desde que nací la tuve, no es desde que Chávez gobierna. Por el amor de Dios. Y lo cierto es que sí, esa patria donde limpiarse el culo no era una preocupación es, al menos para mí, mejor que esta mierda en la que han convertido al país. Lo más insólito es que en todo el mundo saben el suplicio que es para los venezolanos limpiarnos el culo. Antes nos conocían por tener a las mujeres más bellas; hoy de seguro nos conocen por no tener papel para limpiarnos después de ir al baño.

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