lunes, 15 de octubre de 2012

La economía que Chávez entregará en 2019


Las cartas están echadas. Hugo Chávez estará al frente de la primera Magistratura hasta 2019 y de no haber cambios en las políticas económicas que se pretenden aplicar, se agudizaran los problemas de la economía nacional.


Más de ocho millones de venezolanos le renovaron el domingo 07 de octubre el cargo al presidente de la República, quién gobernará si el destino y la salud se lo permiten, hasta el año 2019. En el transcurso de esos seis años que debemos recorrer, la economía no se detendrá y de seguirse las políticas que hasta ahora se han aplicado, caminará como un enfermo terminal o incluso peor, puede colapsar.
Lo primero que deben recordar todos los venezolanos, los que votaron a favor del presidente Chávez y los que lo hicieron en contra, es que éste está obligado a cumplir una serie de promesas electorales que en materia económica hizo y que debemos recordarle. Una de esas propuestas y quizá la más relevante que el reelecto presidente debe cumplir es la de elevar la producción petrolera. En un artículo publicado en este semanario por quien suscribe algunas semanas antes de las elecciones, titulado Las propuestas petroleras de Capriles y Chávez, se menciona que el presidente Chávez proponía elevar la producción de petróleo nacional a 6 MMBD para el año 2019 y que para 2014, esa producción ya debería llegar 4 MMBD. En cuanto al gas, en el Programa de la Patria 2013-2019 se lee que en 2019 se deben estar produciendo 11.497 MMPCD. Para cumplir esta promesa electoral, PDVSA debería estar produciendo 4 MMBD en poco más de dos años y a pesar de que el incremento de la oferta de demanda de crudo depende de múltiples factores, el presidente Chávez está obligado a cumplir su promesa y los venezolanos tenemos el deber de recordárselo y exigirle su estricto cumplimiento. También en materia petrolera la propuesta contempla profundizar las estrategias de diversificación de los mercados de crudos y productos derivados.
La economía que seguirá y se profundizará
Una de las cosas que no variará positivamente para el país si el Gobierno no modera su discurso incendiario son los flujos de inversión extranjera, generadores entre otras cosas de oportunidades de empleo. Recordemos que en 2011, el país recibió flujos de inversión extranjera directa por 5.302 millones de dólares, cifra que representaba el 3,47% del flujo de inversión total recibido por América Latina y el Caribe, todo esto según reportes de la Cepal. Ahora bien, el organismo señalaba que durante 2011, al igual que en 2010, “toda” la inversión se materializó a través de utilidades reinvertidas y prestamos entre filiales y como para hacer el panorama un poco más “pesimista”, el estudio señala que las aportaciones de capital continuaron siendo negativas durante el período, lo que implica que las desinversiones por parte de las transnacionales superaron con creces a los nuevos aportes. Pero esto no se debe a que el país no tenga un potencial excelente para atraer inversiones, este comportamiento de los flujos de inversión tiene su origen en un discurso que fomenta las expropiaciones y en la inseguridad jurídica que cabalga por el país. Esta última actúa como el repelente para los mosquitos y si eso no cambia, los flujos cada día serán menores y seguiremos viendo únicamente esa figura de “utilidades reinvertidas”.
Es importante señalar que el Gobierno se propone en estos renovados seis años de mandato “fortalecer la planificación centralizada y el sistema presupuestario” con el objeto de propulsar la transformación del sistema económico, “para la transición al socialismo bolivariano”. Debe recordarse que en los esquemas de “planificación centralizada” los factores productivos, en su mayoría, están en manos del Estado, que por demás, es el único agente económico importante y quien decide cuanto, como y donde se produce. En Venezuela si esto llega a profundizarse como está escrito en el plan de Gobierno del presidente Chávez, puede ocurrir posiblemente lo mismo que en la ex URSS, donde como el mercado no enviaba señales, los planificadores no acertaban en sus previsiones y tenían una escasa o nula capacidad de reacción. El Gobierno también se propone generar y fortalecer las cadenas de distribución Estatales, comunales y mixtas para ofrecerlas como “alternativa en la distribución y ahorro” de la población en el acceso a los productos de consumo final e intermedio.
El Gobierno también seguirá avanzando en el desmembramiento de la propiedad privada. Esto se dibuja bajo la figura de “democratización de los medios de producción” que propiciará el Gobierno. Además se establece en el Programa de la Patria que se impulsaran “nuevas formas de articulación de formas de propiedad”. Tanto se está avanzando en este tema que el Banco Central de Venezuela entró en un proceso de consulta que terminó el 28 de septiembre pasado, para que los ciudadanos consultaran y presentaran sus consideraciones y observaciones en torno al proyecto de resolución titulado “Normas que regirán los aspectos relacionados con el diseño, fabricación y uso de la moneda comunal”.
Según el texto donde se dictan los lineamientos económicos hasta el 2019, no se evidencia voluntad de dar vuelta atrás a las formas como se ha conducido la economía desde 1999. Y en 2019 seguiremos teniendo la inflación más alta de la región y un desempleo “enmascarado” considerable. La inflación seguirá siendo un problema porque hasta ahora y a pesar del esfuerzo, al tema sólo se le ha puesto un tremendo paño de agua fría llamado Ley de Costos y Precios Justos que demás está decir, aún no regula los precios de otra cosa que no sea desodorantes, champús, enjuagues y pasta de dientes. El desempleo aumentará en la medida en que lleguen menos flujos de inversión extranjera y los empresarios venezolanos vean disminuidos sus márgenes de ganancia tras la aplicación de medidas gubernamentales que de seguro se profundizaran. En términos nominales seguiremos creciendo, pero no nos desarrollaremos y entiendan que existe una diferencia abismal entre ambos conceptos. Si no se diversifica la economía, seguiremos dependiendo inexorablemente del petróleo. Si no se hace un esfuerzo por cambiar el rumbo, la economía en 2019 estará mucho peor que hoy. Aún están a tiempo de rectificar, de entender que una gran parte del país quiere un rumbo distinto y que otros podemos ayudarlos. Presidente Chávez, podemos trabajar en equipo.

Daniel González González.

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