domingo, 24 de junio de 2012

Peligrosa combinación: Precios del petróleo a la baja y año electoral


La situación económica no se perfila fácil en el transcurso de los próximos meses. Mientras en el año 98 el valor de las exportaciones petroleras era de 2,5 veces las exportaciones no petroleras, en el primer trimestre de 2012, las exportaciones petroleras eran 23 veces mayores que las no petroleras. Esto evidencia la creciente dependencia de la economía venezolana del petróleo, pero ahora, después de meses de precios por encima de los 100 $/barril, la sobreproducción de Arabia Saudita y la complicada situación de la economía mundial, golpean los precios mundiales de crudo. Esta realidad toma a Venezuela en un momento particular: meses de campaña electoral. ¿Qué puede ocurrir?



Atrás quedaron los meses en que los precios del petróleo superaron los 100 dólares por barril y aunque en mayo, las cifras preliminares del Ministerio de Energía y Petróleo muestran que la cesta Merey promedió los 105,46 $/barril, durante el 28 de mayo y el primer día de junio, el precio promedio descendió a 99,63 $/barril. Desde ese entonces los precios han venido en picada y al cierre de la semana comprendida entre el 11 y el 15 de junio, la cesta petrolera venezolana promediaba los 92,06 dólares, perdiendo casi ocho dólares respecto al monto de inicios de mes.
De acuerdo al Reporte Mensual del Mercado de Petróleo de la OPEP, correspondiente al mes de junio, la cesta referencial del cartel petrolero ampliaba en mayo por mes consecutivo sus pérdidas, incurriendo en la mayor baja desde diciembre de 2008. Señala el documento que entre los factores que han tenido incidencia en el comportamiento descendente de los precios se cuentan los débiles datos económicos de las principales economías del mundo, la preocupación por la estabilidad de la zona euro y las perspectivas de una disminución de las tensiones geopolíticas en algunas regiones del mundo. El 11 de junio, la cesta referencial OPEP se ubicó en 97,34 $/barril, más de diez dólares por debajo de la medida en el mes de mayo. Lo cierto es que al cierre de mayo, la única cesta de las que componen la referencial OPEP que cerró por debajo de los 100 dólares fue la venezolana.
Precios arriba, producción constante
En materia de petróleo en Venezuela, dos cosas son ciertas: por una parte, es el principal producto de exportación, lo que lo convierte en el principal generador de divisas y por la otra, la producción nacional se ha mantenido casi constante alrededor de los dos millones trescientos mil barriles diarios. Esto quiere decir que el impacto de esta importante variable en indicadores como el PIB o la cuenta corriente de la balanza de pagos, ha sido por el lado del incremento de los precios –que responden a la dinámica mundial y no a la voluntad del gobierno de turno- y no por el lado de incrementos en la producción. Por ejemplo, en la nota de prensa del Banco Central de Venezuela del 17 de mayo de 2012 donde se anuncian los resultados de la balanza de pagos del país durante el primer trimestre de 2012, el ente emisor señala que durante ese período, el crecimiento de la exportación de bienes estuvo influenciado por el incremento del precio promedio de la cesta petrolera venezolana en casi un 20%, mientras que el volumen exportado apenas se incrementó 3,7%.
Para entender la importancia del petróleo en la economía nacional, imaginemos que desaparece la industria petrolera y que por tanto en las últimas cifras de la balanza de pagos, las exportaciones por este concepto están en cero. Si esto fuese así, el saldo de la cuenta corriente de la balanza de pagos sería negativo, porque las otras subcuentas que componen esta cuenta, también lo son y las exportaciones no petroleras, no dan para cambiar el signo del saldo la cuenta corriente. Recordemos que en el primer trimestre del año, mientras las exportaciones petroleras se ubicaron en 24.675 millones de dólares, las no petroleras apenas llegaron a 1.048 millones de dólares.
Los precios responden a multitud de factores
Lo que parecía ser un peligro inminente se está convirtiendo en una realidad preocupante. Arabia Saudita elevó su producción haciendo que la producción del cartel se elevará a 31,6 millones de barriles diarios, 1,6 millones por encima de lo pactado en diciembre de 2011, lo que ha contribuido con el desplome internacional de los precios. Y es que el bombeo extra de petróleo de Arabia Saudita, en su mayor nivel en 30 años, ha hecho que los inventarios de petróleo crezcan en todo el mundo. Tan es así, que en Estados Unidos donde las importaciones petroleras sauditas se han disparado durante este año, los inventarios de crudo están en su nivel más alto desde 1990. La propia OPEP señala que los inventarios mundiales de crudo crecieron cerca de 2,1 millones de barriles diarios en promedio en el primer trimestre del año, en una temporada en que las existencias usualmente suelen caer. Sin embargo, este es un factor que ha influido en la caída de los precios, pero no ha sido ni será el único.  La zona euro representa alrededor de 12% de la demanda mundial de petróleo y es una región sobre la que aún existen muchas dudas e incertidumbres. Pero no sólo se trata de la zona euro. Los datos de empleo en Estados Unidos no son alentadores y China no sólo creció menos de lo esperado sino que además se produjo la primera rebaja en los tipos de interés desde el año 2008. A esto se le suma la primera caída en el año de las exportaciones de Alemania, lo que apunta a un claro frenazo del crecimiento económico mundial durante el primer semestre del año.
En ese entorno macroeconómico mundial no es extraño que el consumo de petróleo haya disminuido y de hech0, la Agencia Internacional de Energía prevé que esta tendencia se consolide en el segundo semestre del año.
A mediados de este mes, los países productores de la OPEP asistieron a una especie de cónclave en Viena con la intención de frenar el dramático descenso de los precios, aunque no fue mucho lo que pudieron hacer. La estabilización de los precios, dados los precedentes y la fuerte tendencia a la baja del mercado hacen difícil que se pueda condicionar de forma significativa la evolución de los precios en el futuro más cercano.
Muchos de los asistentes expresaron su malestar por el descenso de los precios. Faleh al-Amri, gobernador de Irak para la OPEP, aseguró que su país no se sentía contento con un precio por debajo de los cien dólares. En el mismo escenario, Rafael Ramírez expresó que “un precio estable por encima de los 100 dólares el barril representa el mínimo necesario para que los recursos ubicados en áreas marginales se puedan producir de manera expedita y cubrir los requerimientos del mercado”.    
Venezuela: Caída de precios, año electoral
Cómo se sabe, el presupuesto nacional del ejercicio 2012 fue calculado con un precio de barril de petróleo de 50 $. Palabras más palabras menos, el ejercicio fiscal no debería tener ningún problema incluso con un precio del petróleo igual a o superior a ese monto. Sin embargo, la realidad ha sido bastante distinta. Durante el tiempo que ha durado esta bonanza petrolera y a pesar de las advertencias de que mas tarde que temprano llegaría a su fin, el gobierno no ha hecho mucho por diversificar, ni menos por reactivar el aparato productivo nacional. Seguimos siendo tan dependientes del petróleo o más, a cuando el presidente Hugo Chávez asumió la Presidencia de la República. Más que a las palabras que aseguran lo contrario, me remito a las cifras irrefutables del Banco Central de Venezuela del año 1998. En ese año, el valor de las exportaciones petroleras era de 2,5 veces las exportaciones no petroleras. En el primer trimestre de 2012, las exportaciones petroleras eran 23 veces mayores que las no petroleras. Como diría una vieja profesora de matemáticas, los números no mienten, algunas palabras sí.
Este escenario, pincelado con las características de un año electoral donde el gasto se incrementa de forma sustancial, hace que sobre la economía venezolana se cierna el peligro de más endeudamiento para poder hacer frente a los crecientes niveles de gastos que no podrán ser financiados con el menguante chorro de los ingresos petroleros. Otra opción es la devaluación, aunque al parecer el gobierno está corriendo la arruga y quizá prefiera lo que le resulta más cómodo y menos costoso en términos electorales, endeudarse hoy para pagar con el sacrificio de todos, mañana.

Fuentes: Banco Central de Venezuela, Ministerio de Energía y Petróleo y Monthly Oil Market Report June 2012 de la OPEP.
 
Daniel González González.

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