lunes, 4 de junio de 2012

El Banco Bicentenario al desnudo


Esta institución bancaria propiedad del Estado, es el quinto banco por activos del país. Así, del total del activo del banco, el 46% del activo está compuesto por inversiones en títulos valores, mientras que la cartera de créditos apenas representó el 16,82% de este rubro del balance. Si la actividad fundamental de una institución de esta naturaleza es la intermediación, ¿por qué el indicador de intermediación crediticia de este banco es la segunda menor de la banca comercial y universal del país?


El Banco Bicentenario es por sus activos, la quinta institución bancaria más grande del país. Al cierre del mes de abril, su activo se ubicó en 66.170.677 miles de bolívares. La institución, según reseña su sitio web, fue creada en el año 2009 por disposición del presidente Hugo Chávez y se le considera un “actor comprometido con la Revolución Bolivariana y Socialista”.
Ese compromiso parece ser cierto sobre todo cuando se examina, por ejemplo, la composición del activo de la institución. El Banco Bicentenario cuenta con el 18% de las inversiones en títulos valores del sistema bancario nacional y se consolida como el banco que más títulos valores tiene en su poder. Las inversiones en títulos valores del Estado de esta entidad representan casi el 30% del total de sus activos, ubicándose en 19.259.948 miles de millones de bolívares. Si a esta cifra se le suma el total de títulos valores privados que posee (11.036.240 miles de millones de bolívares), hablamos de que 46% del activo de la institución está compuesto por estos títulos valores. ¿Y que pasa con el resto de los componentes del activo? Al cierre de abril, las disponibilidades se ubicaron en 12.877.133 miles de millones de bolívares, cifra que representa el 19,46% del activo; mientras que la cartera de créditos cerró en 11.129.095 miles de millones de bolívares, lo que representa un 16, 82 del total del activo. ¿Qué significa esto?
Para responder la pregunta anterior es preciso tener claro, casi como el agua, lo que es un banco. Una respuesta muy sencilla, pero contundente, la da Jeanne Gobat, Economista Principal del Departamento de Mercados Monetarios y de Capital del Fondo Monetario Internacional. Ella afirma que un banco “es una institución que pone en relación a ahorristas y prestatarios y contribuye al buen funcionamiento de la economía”. Palabras más palabras menos, es un agente de intermediación. Acto seguido, explica que “su función principal es captar fondos –depósitos- de gente con dinero, aglomerarlos y prestarlos a quienes los necesitan. Un banco es un intermediario entre los depositantes (quienes le prestan dinero) y los prestatarios (a quienes les presta dinero)”. Pareciera lógico pensar entonces que si el principal negocio de un banco es la intermediación, los créditos otorgados deberían superar a las inversiones en títulos valores, que no es per se el objetivo principal de una institución de esta naturaleza. No hay que irse muy lejos para verificar esta afirmación. El Banco de Venezuela, por ejemplo, otro banco de propiedad estatal, a pesar de tener también un importante porcentaje de su activo en inversiones en títulos valores (22,68%), tiene más del 48% de su activo en la cartera de créditos. Podría decirse entonces que el Banco Bicentenario es una institución “empapelada” con títulos de deuda del Estado.
Los créditos hipotecarios y agrícolas concentran el 60% de la cartera de créditos de la institución.
El segundo menor índice de intermediación crediticia del sistema
Por su parte, el índice de intermediación crediticia de esta institución se ubicó en 21,68% al cierre de abril y es el indicador más bajo de la banca comercial y universal del país tanto pública como privada, únicamente superado por el del Banco Industrial de Venezuela que se situó en 7,81% en el mismo período. Lo cierto es que en abril, este índice a nivel de toda la banca comercial y universal, se ubicó en 55,36%, lo que evidencia que el índice del Bicentenario se encuentra 33,68 puntos porcentuales por debajo del indicador general de la banca. Al ser este indicador producto de la relación entre la cartera de créditos neta y las captaciones del público, simplemente quiere decir que por cada bolívar que el banco recibe del público en captaciones, destina apenas casi 0,22 bolívares al otorgamiento de créditos.
Si el Banco Central de Venezuela reduce el encaje legal, que es la proporción del monto de los depósitos que las instituciones del sistema bancario deben mantener en el BCV, automáticamente se produciría un incremento de la oferta monetaria del país. Inicialmente, la intención podría ser que ese exceso de oferta la banca lo canalice hacia los créditos productivos. Sin embargo, el propósito de las autoridades monetarias también podría ser emitir nuevos bonos a ser adquiridos por la banca con ese exceso de oferta monetaria. De ser esto así, es posible que el Banco Bicentenario siga incrementando su tenencia de títulos valores y ser más un “actor comprometido con la Revolución Bolivariana y Socialista” que una institución destinada a la intermediación. Aunque la reducción del coeficiente de encaje legal no ha sido confirmada al momento del cierre de esta edición, la especie corre como pólvora en el sector bancario. Pendientes con esto porque un incremento de la oferta monetaria puede tener un efecto en el incremento del nivel de precios.

Daniel González G.

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