viernes, 10 de febrero de 2012

LAS CIFRAS NEGRAS DEL SECTOR CONSTRUCCIÓN

Panorama general

La construcción es de las actividades económicas más determinantes en la evolución del PIB, tanto por su volatilidad como por su alta participación. Es una actividad altamente procíclica debido a los efectos multiplicadores que su desempeño ejerce sobre otras ramas de actividad económica. Entre el período comprendido entre 2000 y 2010, el comportamiento del sector ha sido un tanto errático, como se evidencia en el Cuadro 1.   
Entre los años 2000 y 2001 el sector repuntó para luego contraerse en los dos años siguientes, producto del paro petrolero y sus consecuencias sobre el resto de la economía. A partir del año 2004, experimenta una recuperación importante, alcanzando un máximo en 2006 para luego descender progresivamente y cerrar con variaciones negativas en 2009 y 2010. Ahora bien, la contracción en el sector durante 2002 y 2003, puede explicarse como ya se indicó, por el paro petrolero y sus efectos posteriores. Pero ¿qué puede explicar la contracción de 2009 y 2010?

Los insumos básicos. Cemento y las cabillas

En el año 2008, el gobierno de Venezuela expropió la filial de la cementera mexicana Cemex y adquirió los activos de la francesa Lafarge y la suiza Holcim. Para ese año, Cemex era la responsable del 50% de la producción de cemento en el país y la otra mitad de la producción estaba a cargo de las otras dos empresas. En ese mismo año, en el país se produjeron 10,2 millones de toneladas métricas de cemento, de las cuales un poco más de 5 millones fueron fabricadas por Cemex. El Gobierno venezolano justificó la toma de estas empresas argumentando que la mayoría de esa producción se exportaba, situación que generaba un déficit y retrasos en la construcción de viviendas en el país.

Pero la nacionalización dejó sus consecuencias. En el año 2010, Lafarge notificaba a las constructoras que se reducirían los despachos debido a que se habían registrado problemas con la calidad del producto, situación que la obligaba a entregar una menor cantidad de sacos. Luego, los trabajadores de la cementera indicaron que la producción de la planta de los Valles del Tuy, se redujo de 3.500 toneladas diarias a sólo 2.000.

Cemex también presentaba problemas. Exhibía fallas de distribución en el Área Metropolitana de Caracas y en algunos estados centrales por falta de unidades de transporte.

Los problemas laborales presentados en Sidor durante 2010 también impactaron en el sector por el lado de la producción de cabillas. Esta situación fue más grave aún por la necesidad de reducir el consumo de electricidad por la crisis que enfrenta este estratégico sector.

La escasez de cemento y cabillas ha contribuido a la aparición de revendedores que procuran colocar el producto en el mercado a precios que en algunos casos duplica su valor.

Al finalizar el tercer trimestre de 2011, el BCV informaba que la construcción demandada por el sector público se había incrementado 17,6%, a consecuencia de una mayor ejecución de las obras requeridas tanto por el Gobierno general, como por las empresas petroleras y no petroleras, principalmente de índole residencial. Sin embargo, en el sector privado la situación fue bastante distinta. La construcción permisada y demandada por el sector privado disminuyó 12,2%, debido al menoscabo en la ejecución de obras tanto de carácter residencial como no residencial. El mismo BCV afirma que el nivel de actividad en el sector es consecuencia de “la menor disponibilidad de insumos básicos”.    

El índice de precios de insumos de la construcción

El índice de precios de insumos de la construcción a nivel de productor al cierre de 2010 llegó a 22,3%, mientras que a final de 2009 se ubicó en 21,4%. Hasta noviembre de este año, el índice se ubicaba en 17,1%.  

Según cifras manejadas por la Cámara Venezolana de la Construcción, en doce meses los productos de acero se incrementaron 18,5%. Mientras que tan sólo en noviembre el precio del cemento se incrementó en más de 18%.

El 28 de diciembre de 2011, a tan sólo tres días para culminar el año, la Gaceta Oficial N° 39.829 oficializó el incremento en los precios del cemento. La resolución señala que las empresas del Estado productoras de cemento deben ajustar sus precios desde el momento de entrada en vigencia de la norma, “sin esperar el agotamiento de los envases en el inventario para la venta”. El Precio Máximo de Venta al Público del Cemento Gris Portland Tipo I, se ubicó en Bs. 20. Igual precio corresponde al Cemento Adicionado con caliza Bruta. Por su parte, el cemento Portland Tipo III tendrá un precio de Bs. 22.  

Un poco más sobre el sector

La actividad construcción se explica principalmente por la construcción formal (realizada por empresas constituidas en sociedades) y en general, ha representado en el país cerca del 70% de las obras ejecutadas, el resto del porcentaje corresponde a la construcción informal. En el país, la construcción formal ha sido demandada mayoritariamente por el sector público y para el año 2006 representaba un 76% de la demanda de construcciones totales.

La construcción pública puede discriminarse en residencial y no residencial y por muchos años, la no residencial representó casi la totalidad de las construcciones del sector. Por su parte, históricamente la construcción realizada por el sector privado ha estado orientada principalmente a la edificación de obras de carácter residencial y entre los años 1997 y 2006, representaban en promedio 67,5% del total, con un predominio en construcción de viviendas multifamiliares, a diferencia del sector público que ha estado más orientado a la construcción de viviendas unifamliares.    

La normativa legal

El 08 de diciembre fue sancionada por la Asamblea Nacional la Ley contra la Estafa Inmobiliaria, instrumento legal que cuenta con 43 artículos, 3 disposiciones transitorias y 2 disposiciones finales. El sector construcción muestra preocupación ante parte del articulado de la ley. El artículo 26, por ejemplo, establece que el retardo en la entrega y culminación de la obra por parte del constructor, contratista, promotor o productor de vivienda, lo obliga a pagar al comprador dos unidades tributarias por cada día de retardo en la entrega del inmueble. De igual manera, obliga a los constructores a pagar el alquiler a los compradores durante el tiempo que dure el retardo en la entrega de la vivienda. Esta situación hace que el sector pierda su atractivo para los potenciales inversionistas ya que en la mayoría de los casos, los retrasos se deben a factores externos que no dependen directamente ni de las constructoras ni de los promotores inmobiliarios. Este es el caso del suministro de materiales, que además en su mayoría, está en manos del Estado.   

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