viernes, 23 de septiembre de 2011

La inversión extranjera y el respeto a los derechos de propiedad


Cuando se evalúan los flujos de inversión extranjera directa (IED) hacia América Latina en el transcurso de los últimos diez años, se hace evidente que Venezuela ha quedado rezagada, pasando de tener niveles bajos a niveles negativos. Tanto es así, que según la CEPAL[1], Venezuela en 2009 y 2010, presentó corrientes de IED con saldos de -3.105 y -1.404 millones de dólares, respectivamente. La CEPAL explica esta tendencia, argumentando que en el país, “la IED no es un eje central de desarrollo y la nacionalización de activos extranjeros es un fenómeno relevante”[2].
            En el año 2010, los principales receptores de IED de la región fueron Brasil, Chile, Perú y Colombia. Brasil, por ejemplo, recibió flujos de inversión por un monto de 48.462 millones de dólares, lo que representó un incremento de 87% respecto a 2009. Nuestro vecino más cercano, Colombia, registró un saldo positivo de 6.760 millones de dólares, ubicándose como el cuarto país de la región como destino de IED. Ante esta evidencia, vale la pena preguntarse, ¿por qué estos países reciben inversiones y nosotros no? Tal vez la respuesta se encuentra en los informes de Competitividad Global del Foro Económico Mundial.
            De acuerdo al reporte de Competitividad Global 2010-2011[3], Chile se ubicaba en la posición número treinta de un total de 139 países y era el primero de América Latina en la lista. En la posición 58 aparecía Brasil y se consolidaba en el ranking como el segundo país con mayor competitividad en la región. Le seguían Uruguay en la posición 64,  Colombia en la 68 y Perú en la posición 73. Venezuela se ubicaba en la posición 122, alrededor de países como Etiopía, Pakistán y Madagascar.
            Uno de los componentes del estudio está relacionado con las instituciones y a su vez, éste está integrado por factores como la protección de los derechos de propiedad, la protección de la propiedad intelectual y la independencia del poder judicial. En esta materia Chile se encontraba en la posición 28, dos puestos por debajo del índice global; Brasil ocupaba la posición 93, Colombia la 103 y Perú la 96. Venezuela, del total de 139 países, ocupaba la posición 139; es decir, se consolidaba como el país con tejido institucional más débil.
            Chile, el líder de la región en competitividad y el segundo receptor de IED en el año 2010; ocupaba la posición 37 en respeto a los derechos de propiedad, la posición 59 en respeto a la propiedad intelectual, el puesto 25 en  independencia del poder judicial y el número 5 en la fiabilidad de los servicios policiales. También ocupaba el puesto 26 en eficiencia del marco legal en la solución de controversias.
            Brasil, el líder de América Latina en recepción de IED y el segundo en competitividad, ocupaba el puesto 72 en respeto a los derechos de propiedad, en respeto a la propiedad intelectual ocupaba la posición 89, la 76 en independencia del poder judicial y el número 74 en la fiabilidad de los servicios policiales. En cuanto al marco legal para la solución de controversias, Brasil se ubicaba en la posición 83.
               Perú fue el tercer país receptor de IED en la región en 2010. Si bien el país, en el marco institucional no se encuentra bien posicionado –respeto a los derechos de propiedad (posición 92) y en relación al respeto a los la propiedad intelectual (posición 123)-, presenta un excelente desempeño en cuanto a protección del inversor, ocupando el puesto número 20 del ranking.
             Colombia, el cuarto receptor de la región de IED en 2010, en cuanto a los derechos de propiedad y la protección de la propiedad intelectual, se encuentra mejor posicionado que Perú. Sin embargo, presenta un desempeño excelente en la fuerza de protección al inversor, ocupando la posición número 5.
            La otra cara de la moneda es Venezuela, uno de los países menos competitivos del mundo y que presenta flujos negativos de IED. Como mencioné anteriormente, el país presenta el tejido institucional más débil según el Foro Económico Mundial y las evidencias se presentan a continuación. Venezuela ocupa el lugar 139 en cuanto a derechos de propiedad, es decir, es el país donde menos se respetan estos derechos. Ocupa la posición 137 en protección de la propiedad intelectual, el 139 en independencia del poder judicial, en la fiabilidad de los servicios policiales y en la eficiencia del marco legal para la solución de controversias. El informe de la CEPAL[4]  menciona que “en 2010, el gobierno nacionalizó la filial local del fabricante de vidrios estadounidenses Owens Illinois y anunció que prepara más nacionalizaciones”. No en balde, el Foro Económico Mundial ubica a Venezuela en el puesto 135 en cuanto a protección al inversor.
            La realidad tumba los discursos. Las inversiones fluyen hacia aquellos países con mejor entramado institucional, principalmente hacia aquellos que respetan los derechos de propiedad y protegen la propiedad intelectual, fruto del ingenio de las personas. En Venezuela, el Gobierno Nacional tiene como política, el pisoteo de los derechos de las personas, tanto naturales como jurídicas y eso ahuyenta a potenciales inversionistas. El problema se agrava cuando este irrespeto se asocia con un Poder Judicial confabulado con el Ejecutivo, que no garantiza procesos judiciales justos ni en igualdad de condiciones. Lamentablemente, en este sentido el problema es más político que económico y por ende, la respuesta debe ser igualmente más política que económica. El proceder indicado, amparado en la Constitución de la República y en la tradición democrática, consiste en elegir a través del voto, unas nuevas autoridades que se ocupen de fortalecer el tejido institucional y de generar garantías y confianza a potenciales inversores.
            Es deber de los futuros profesionales de la economía, llegar a la gente que no entiende de términos económicos, en forma clara y sencilla. Los ciudadanos, indistintamente de que sean economistas o no, deben entender que existe relación entre la inversión y el nivel de vida de los países. La inversión, fomenta la producción y el empleo y este último está asociado con bienestar por parte de los individuos que pueden acceder sin mayores restricciones al mercado de bienes y servicios. Si bien Venezuela está considerada como una de las economías más fuertes de América Latina, después de países como Brasil y Colombia, de seguro fomentando un flujo efectivo de IED, la economía podría marchar mejor y disminuirse ciertos problemas como el desempleo.
            El último informe de Competitividad Global[5] del Foro Económico Mundial, el correspondiente al periodo 2011-2012, da cuenta del deterioro sufrido por el país en cuanto a competitividad. De estar en la posición 122, retrocedió dos puestos para ubicarse en la posición 124. Ahora ocupa la posición 142 en cuanto a calidad de las instituciones y el mismo número en protección de los derechos de propiedad y a esto se le suma un ambiente macroeconómico bastante debilitado. Lo importante es entender que existe una solución, que hay un camino. Venezuela es un país con un potencial de inversión inmenso, que debidamente administrado puede generar ingentes flujos de inversión y esto traducirse a su vez, en bienestar para la población. Si Brasil logró pasar de la posición 72 en 2010, a la posición 59 en 2011; en respeto a los derechos de propiedad y mejoró en el ranking de fiabilidad de los servicios policiales, la gran pregunta es: ¿Por qué nosotros no podemos?   
             


[1] CEPAL. (2011). La inversión extranjera directa en América Latina y el Caribe 2010. [Documento en línea].  Disponible en:  http://www.eclac.org/publicaciones/xml/9/43289/Capitulo_I_IED_2010_WEB_FINAL.pdf [Consulta: 2011, Septiembre 9]
[2] Ibíd., p. 38
[3] Foro Económico Mundial. (2010). The Global Competitiveness Report 2010-2011.  [Documento en línea].  Disponible en:  http://www3.weforum.org/docs/WEF_GlobalCompetitivenessReport_2010-11.pdf [Consulta: 2011, Septiembre 9]
[4] CEPAL, óp. cit., p. 38
[5] Foro Económico Mundial. (2011). The Global Competitiveness Report 2011-2012.  [Documento en línea].  Disponible en:  http://www3.weforum.org/docs/WEF_GCR_Report_2011-12.pdf [Consulta: 2011, Septiembre 9]

1 comentario:

  1. excelente información, gracias por publicarla!

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