viernes, 18 de marzo de 2011

LAS VENTAJAS DE LA INVERSIÓN EXTRANJERA


Comparto con mis apreciados lectores, este fragmento de un ensayo escrito por quien suscribe hace algún tiempo. Espero les sea de utilidad.

Entendemos por inversión extranjera el proceso mediante el cual, empresas y ciudadanos extranjeros, colocan sus capitales en Venezuela para la creación de empresas de distintas índoles. Los motivos principales por los cuáles puede darse este proceso económico son de diversa cualidad, tanto económicos como políticos y entre ellos se pueden mencionar los siguientes: disminución de los costos de producción al trasladar las operaciones a otros países; presencia de leyes que protejan la propiedad privada; estabilidad política y social del país receptor del capital, así como un creciente mercado de consumo en el país de destino.
Dentro de las críticas que pueden hacerse a la inversión extranjera se pueden mencionar las siguientes: que la mayoría del excedente de capital regresa a los países de origen y que en algunos casos, la mano de obra puede resultar explotada por estas empresas trasnacionales.
Ahora bien, ¿qué beneficios pueden obtener los países que reciben capitales y como pueden regular las posibles perversiones? La inversión extranjera en Venezuela, tendría los siguientes beneficios a mediano plazo:
1-      Generación de mayor cantidad de puestos de trabajo: La instalación de capital extranjero en el país, bien sea para la ampliación o instalación de nuevas empresas en el territorio nacional, se traduce en un incremento de los puestos de trabajo y por ende, una disminución del desempleo. Es decir, económicamente hablando los ciudadanos venezolanos bien podrían beneficiarse de la inversión extranjera de manera directa a través de la prestación de su mano de obra. Mientras mayor sea el volumen de capitales que ingresen y mayor la cantidad de empresas que abran sus puertas, mayor cantidad de ingenieros, contadores, administradores, comunicadores, secretarias, especialistas de idiomas, etc., junto con obreros calificados, tendrán la oportunidad de optar a las nuevas plazas abiertas y si estaban desempleados, empezar a disfrutar de una remuneración que les permite aumentar su consumo. A largo plazo, el consumo general de la economía aumentara así como la demanda de bienes y servicios por parte de estos sectores, lo cual impulsara el incremento de la oferta para cubrir toda la demanda. En otras palabras, no solo produce un impacto positivo en la individualidad de los agentes económicos sino también en el agregado de la economía nacional.
2-      Aumento de la recaudación de impuestos: Aparte de todos los impuestos municipales que se pagan para la conformación de una empresa, las mismas una vez constituidas y productivas, al finalizar el año fiscal deben pagar  al estado venezolano a través del SENIAT, el Impuesto sobre la Renta sobre las ganancias obtenidas en el ejercicio de ese año fiscal. Entonces parece elemental deducir, que mientras mayor cantidad de empresas tengamos en el país y mayores sean las ganancias que obtengan, mayor será la recaudación de impuestos por parte del Estado. En otras palabras, debería ser el propio Estado venezolano a través de sus entes de administración, quienes fomenten la proliferación de nuevas empresas de interés estratégico para el desarrollo económico del país. Si los sucesos en Venezuela se dieran de manera “ideal”, este incremento en la recaudación de impuestos se traduciría en mejores autopistas, carreteras nacionales, alumbrado publico, escuelas, hospitales, ambulatorios, entre otros. Se hace preciso que este principio sea entendido por las nuevas autoridades, que tomen las riendas del país posterior a la actual administración, en el sentido no solo de evaluar los aspectos positivos de la inversión extranjera en nuestro país, sino también en entender que los recursos provenientes del pago de impuestos bien sea por parte de estas empresas o por el común de los ciudadanos, debe traducirse en un incremento en la calidad de vida de todos, a través del reforzamiento y mejora de toda la infraestructura publica. Los sucesores del chavismo deben entender que esos son problemas sentidos por la sociedad en su día a día; al ir a la universidad, al trabajo, a tomarse un café, al ir al teatro o al cine; por lo cual es un puñetazo a la dignidad e inteligencia de los venezolanos que el líder del “socialismo del siglo XXI” diga sin desparpajo alguno, que se dio cuenta que en Caracas había huecos cuando se le derramo una taza de café en sus vestiduras, luego de pasar por una tronera, que me imagino, ya llevaba varios meses en el mismo sitio y muchos venezolanos en sus autos habían sido ya victimas de su incomoda presencia en la avenida.
3-      Incremento de la producción para el consumo nacional: La inversión extranjera en la mayoría de los casos es fruto de la planificación estratégica de los países o las empresas trasnacionales dueñas del capital, con la finalidad de tener presencia en mercados donde sus productos son altamente apetecidos. Tomemos como ejemplo el caso de la petrolera Citgo, filial de PDVSA en los Estados Unidos de América, cuya función principal es la de procesar crudos pesados y extrapesados provenientes de nuestro país. Ahora bien, esto le permitió a Venezuela de forma estratégica colocar los crudos de difícil conversión directamente en los mercados de consumo. ¿Quiénes se benefician de esta inversión venezolana en los Estados Unidos? Indudablemente ambas naciones. Venezuela al recibir dividendos de sus actividades en el exterior y el mercado de consumo de los Estados Unidos al contar de forma segura y permanente con el suministro de tan vital bien de consumo, tanto para el uso domestico como el militar. En este sentido, es claro que la inversión extranjera beneficia a todos los países involucrados en la actividad, tanto a los inversores como a los receptores de la inversión; ya que adicional al incremento de los puestos de trabajo y los incrementos en los ingresos al fisco nacional, se genera ese proceso en el cual, el mercado de consumo nacional se amplia con la producción de los bienes y servicios producidos por las empresas extranjeras y como lo veremos mas adelante en otro apartado, pueden crearse nuevos mercados a través de la generación de la necesidad de consumo.
Si bien, la inversión extranjera puede beneficiar al país en los aspectos antes mencionados, también es cierto que puede generar ciertas distorsiones a nivel interno que pueden ser tanto prevenidas como revertidas, a través de legislaciones eficientes y debidamente consensuadas entre todas las partes. Como ya observamos, estas empresas deben pagar impuestos al fisco nacional y puede normarse con ellas, el desarrollo social de las zonas en las cuales tengan presencia en el país, lo cual generaría a la Nación beneficios adicionales. Respecto al tema de la explotación de los trabajadores, la legislación venezolana es bastante protectora de sus derechos. Entonces lo que hace falta son instituciones moralmente comprometidas con el desarrollo económico del país, que regulen y protejan las relaciones de las empresas extranjeras tanto con las zonas donde estas tengan presencia e influencia, así como con los trabajadores venezolanos que les prestan sus servicios.
Al parecer, la inversión extranjera podría tener mayores beneficios que desventajas, siempre y cuando su proceso de implantación este debidamente normado y existan reglas de juego claras para todos los involucrados. Para el fomento de la inversión extranjera así como para la inversión privada nacional, es esencial pasar por un proceso de transformación de las instituciones del Estado. No cambiando nombres ni convocando Asambleas Constituyentes, sino rescatando cerebros prodigiosos venezolanos, dispuestos a servir más al país que a sus intereses personales y/o particulares. Una vez los venezolanos estemos convencidos que contamos con instituciones democráticas solidas, podremos vender al comercio internacional nuestro marco jurídico garante de condiciones económicas atractivas para todos.
Resulta interesante la siguiente conclusión del documento informativo La inversión extranjera directa en América Latina y el Caribe, del año 2008 de la CEPAL, que expresa lo siguiente: “En 2008, en un clima altamente volátil, América Latina y el Caribe recibió nuevamente niveles sin precedentes de IED, sustentados sobre todo en el buen desempeño de las economías nacionales y de los sectores vinculados a la explotación y transformación de los recursos naturales, en particular en los tres primeros trimestres del año. En un escenario con crecientes desafíos, muchos de los países de la región han procurado diversificar sus áreas prioritarias para atraer IED, a fin de mantener e incrementar su presencia en la economía internacional. Entre estas actividades destacan los servicios empresariales a distancia y los nuevos complejos hotelero-inmobiliarios integrados. La primera de ellas, pese a que no atrae grandes montos de IED, ofrece una serie de beneficios en términos de empleos, capacitación, transferencia y asimilación de tecnología, y desarrollo empresarial local. En segundo lugar, los grandes proyectos turísticos han permitido crear actividades en regiones poco desarrolladas y estarían contribuyendo a redefinir el modelo de negocios del sector en zonas sobreexplotadas. Estas actividades son una importante fuente de empleo para la mano de obra no calificada y han logrado establecer interesantes sinergias entre empresas e inversionistas locales y extranjeros”. Al respecto debe acotarse que pese a lo interesante de esta conclusión para la generalidad de América Latina, nuestra Venezuela se encuentra desfasada. En un trabajo publicado el 27 de julio de 2009 en el diario EL Universal y firmado por Víctor Salmerón, se expresa lo siguiente: “Entre 2004 y 2008…
Así, la Cepal determina que en este lapso, en promedio, la región recibió cada año 91 mil 564 millones de dólares en ingresos netos por inversión extranjera directa, una cifra que supera en 33% al período 1999-2003 y constituye un récord histórico. Venezuela no subió al tren. Mientras Chile se benefició con una inyección de 53 mil millones de dólares, Colombia 39 mil y Perú 17 mil, entre 2004 y 2008 el país sólo recibió 5 mil 844 millones de dólares, una cifra que incluso es inferior a los 7 mil millones invertidos en República Dominicana”. ¿Conclusión? Venezuela no disfruta ni disfrutará de los beneficios de la inversión extranjera siempre y cuando el país, no sea atractivo para los inversionistas, no tanto a nivel de recursos por explotar sino a nivel de seguridad jurídica y otros factores de orden social y político. 

4 comentarios:

  1. q bien por el tema me ayudo un poco

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  2. muchas gracias, por la información , de igual forma solicite formalmente mediante un correo electrónico su orientación en un tema

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