jueves, 24 de febrero de 2011

Las Mentiras del INE

Para descubrir las mentiras del gobierno venezolano, no hace falta ser excesivamente acucioso e inteligente. Con un poco de sentido común, cualquiera, no necesariamente Globovisión los pone al desnudo.

Revisando las estadísticas del INE, hasta el insulso más desprevenido se encuentra con cosas que de ser ciertas, impresionarían. Pero cuando se escudriña un poco, utilizando otros datos oficiales, la mentira sale y se descubre su tamaño.

Según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), desde mediados de 1999 (que casualidad, desde que se inició la llamada por algunos, Revolución Bolivariana), el Ingreso Mínimo Legal supera el Valor de la Canasta Alimentaria Normativa. El ingreso mínimo legal se corresponde a la suma del salario mínimo más lo que en Venezuela se conoce como Cesta Tickets (Bono Alimentación). Por su parte, lo que se conoce como Canasta Alimentaria Normativa es una cesta que comprende los siguientes grupos de productos: cereales y productos derivados, carnes y sus preparados, pescados y mariscos (en realidad, solo pescados); leche, queso y huevos, grasas y aceites, frutas y hortalizas; raíces, tubérculos y otros; semillas, oleaginosas y leguminosas, azúcar y similares y por último, café, té y similares.

Primera Mentira

El INE asume que todos los trabajadores que cobran sueldo mínimo perciben el Ingreso Mínimo Legal. Esto es falso. A la fecha, el Ingreso Mínimo Legal se ubica en 2199 bolívares, de los cuales 1224 bolívares corresponden al salario mínimo y 975 al Cesta Ticket. Ahora bien, 975 bolívares en Cesta Ticket corresponden a un bono alimentación diario equivalente a 32,5 bolívares, que corresponde a la mitad de una unidad tributaria (U.T), cuyo monto se ubica en 65 bolívares. Sin embargo, no todos los trabajadores perciben 975 bolívares en beneficio de Alimentación. De hecho, la Ley de Alimentación para los Trabajadores contempla que el valor de cada cupón, ticket o recarga electrónica no debe ser inferior a 0,25 U.T. ni superior a 0,50 U.T., la misma ley establece que el pago del beneficio es por cada jornada de trabajo. Entonces, asumiendo que al mes se trabajan un promedio de 20 días, el monto mínimo del beneficio corresponde a 0,25 U.T*20 (días)*65 Bs/U.T = 325 bolívares. Muchos trabajadores, principalmente del sector privado, reciben tan solo un promedio de 325 bolívares en bono alimentación a diferencia de los 975 bolívares que señala el INE. Para no irnos a los extremos, promediamos ambos montos y nos queda un promedio de 650 bolívares. Sumando este monto a los 1224 que si reciben todos los trabajadores que cobran sueldo mínimo, el Ingreso Mínimo Legal en promedio se ubicaría en 1874 bolívares.

Segunda Mentira

El costo mensual de la Canasta Alimentaria Normativa se refiere al gasto mensual en alimentos de una familia de 5,2 personas. Según estas estadísticas, una familia de 5,2 personas consume al mes 24,07 bolívares de carne de res molida y unos 51,35 bolívares de carne de pollo beneficiada. A esto le sumamos 28,79 bolívares en huevos de gallina y 90,67 bolívares en queso blanco duro, entre otros rubros.

De acuerdo al listado actualizado de Productos de la Cesta Básica Regulados, el precio por kilo de carne de res, si es de primera, se ubica en 17,6 bolívares. Un kilo de pollo beneficiado entero, del cual son aprovechables dos muslos y la pechuga básicamente, se ubica en 8,39 bolívares. El queso blanco duro, según la regulación, cuesta 20,01 bolívares el kilo. Los huevos parecen no estar regulados y se encuentran a precio de mercado entre 12 y 16 bolívares el medio cartón.

La matemática nos dice que si una familia consume 24,07 bolívares de carne de res molida al mes a un precio de 17,6 bolívares, están consumiendo al mes 1,37 kilogramos de carne de res de primera. Esto equivale a que los 5,2 individuos que compone la familia consumen el equivalente a 263 gramos mensuales de carne de primera al mes. No se tú, pero yo que no soy “oligarca”, me como mucho más de eso al mes.

Respecto al pollo, esta familia representativa consume aproximadamente 6,12 kilos de pollo al mes. Cada miembro de esta familia consume al mes aproximadamente 1,17 kilos de pollo.

El valor actual de la Canasta Alimentaria Normativa según el INE se ubica en 1353 bolívares. Es decir, si se compara el Ingreso Mínimo Legal (oficial) con el valor de la Canasta Alimentaria Normativa, cualquier venezolano que generara estos ingresos y tuviera un egreso igual a la Canasta Básica Normativa, obtendría un excedente de unos 868 bolívares. Ahora bien, jamás he escuchado a nadie en este país decir lo que hace con el supuesto dinero que debería sobrarle. Todo lo contrario, muchos venezolanos, ganen sueldo mínimo o más, tienen problemas para llegar al final de la quincena.

Asumamos que en efecto, una familia consumiendo la mencionada Canasta Normativa y que además consigue los productos entre tanta escasez, cubre sus requerimientos nutricionales mínimos y sobrevive sin un heladito, una tortica o unos oligarcas camarones. Pero algo salta inmediatamente a la vista. El venezolano no solo tiene necesidad de alimentarse. También debería tener la posibilidad de recrearse, por ejemplo. Y si de otros gastos obligatorios se trata, y tan de primera necesidad como la alimentación, no pueden dejarse por fuera los gastos en alquiler, transporte y pago de otros servicios como electricidad y agua. Tampoco puede dejarse por fuera, que el venezolano necesita aunque sea jabón azul para bañarse y cualquier cosa que haga espuma, para lavarse el cabello. Ninguno de estos gastos está previsto por el INE como un egreso familiar, así como tampoco vestido, zapatos o gastos mínimos por enfermedades comunes y de tratamiento casero como un resfriado.

Retomemos la familia de 5,2 personas que el INE usa como ejemplo. Si esas 5,2 personas deciden ir una vez al mes al cine, gastarán tan solo en entradas, 30 bolívares (el precio promedio por boleto en salas normales, no Premium) * 5,2 personas = 156 bolívares. Si compran al menos dos combos de cotufas y refrescos, lo mínimo que gastarían serían 70 Bs. Bajo estos supuestos, la familia suma 226 Bs. en entretenimiento.

La familia no solo come y se entretiene. Se asea y además lava la ropa. Es decir, compran jabón de tocador, champú, enjuague, alguna crema corporal y un poco de jabón para lavar la ropa. Asumamos que la familia compra un paquete de jabón de tocador de 4 unidades a un precio promedio de 18 Bs., un champú y un enjuague para el cabello a 30 Bs. cada uno, una crema para el cuerpo a 20 Bs., una bolsa de jabón de lavar de 900 gramos a un precio de 25 Bs y una pasta de dientes a12 Bs. Este gasto suma unos 135 Bs. más. Asumiendo que todo esto se compra solo una vez al mes, cosa que en general no ocurre.

En transporte, dependiendo de donde se viva y el medio de transporte que se utilice, el gasto varía considerablemente. Se asume aquí que las personas se trasladan en el servicio de transporte público. Alguien que solo usa Metro, puede gastar al mes 20 Bs. Si se traslada en camioneta, gasta al mes unos 80 Bs. Quien se traslada desde zonas como los Valles del Tuy a estudiar o trabajar en Caracas, puede gastar como mínimo 104 Bs. solo en transporte.

Pero el gasto más representativo lo constituye el pago del alquiler, para aquellos que no tienen vivienda propia. El costo del alquiler de una habitación en Caracas puede oscilar entre los 600 Bs. la más humilde hasta los 3000 Bs. la más lujosa. Si hablamos de apartamentos o casas, los alquileres en Caracas se han hecho impagables para el común de los venezolanos.

En una familia de unas cinco personas, con dos adultos y tres niños, supongamos que los dos adultos trabajan y obtienen dos Ingreso Mínimo Legal (promedio), lo cual asciende a 3748 Bs. Si pagan 1353 Bs. correspondiente a la Canasta Básica Normativa, asumimos un alquiler modesto de 2500 Bs. y otros gastos mensuales (recreación, aseo y cuidado personal, transporte) en 441; todo esto suma 4294 Bs. Es decir, los gastos mínimos superan el Ingreso Mínimo Legal (promedio, asumiendo diferencias en los montos de Cesta Tickets). Nuevamente, no se incluye educación, vestido ni gastos básicos de enfermedades comunes.

Estadísticas simplonas como estas, que simplemente pretenden acomodarse al afán propagandístico de un gobierno embustero, perjudica en todas las instancias a los sectores menos favorecidos de la población. Aquellos que no tienen la desdicha de ganar sueldo mínimo, como pueden, intentan sostenerse hasta fin de mes. Pero aquellos que devengan el Ingreso Mínimo Legal están verdaderamente en apuros. No solo porque llegar a fin de mes es una tragedia familiar en muchos casos, sino que además el Estado, responsable de la creación y ejecución de políticas económicas eficientes para favorecer a estos sectores, creen que los problemas de estos ya están resueltos asumiendo como cierta la falacia de que el Ingreso Mínimo Legal supera el valor de la Canasta Alimentaria Normativa. ¿Será acaso que el señor Elías Eljuri, presidente del INE, gasta 1331 Bs. en su Canasta Básica Normativa?

A mi juicio, nuestro gobierno “socialista” lo que pretende es llevarnos a todos a estos niveles mínimos de consumo, donde podamos adquirir una pequeña ración de artículos de primera necesidad. Si este gobierno pregona tanto la igualdad, me pregunto, ¿Por qué no todos los venezolanos podemos tener una Canasta Alimentaria Normativa que promedie los gastos de consumo de los más conspicuos representantes de nuestros Poderes Públicos? La respuesta es más simple de lo que parece. Estamos ante un gobierno hipócrita que usa la bandera de los pobres solo para mantener sus intereses políticos, pero en el fondo le interesa mantener la pobreza, a fin de cuentas se alimenta electoralmente de ella.

El INE miente de forma descarada, haciendo creer a unos cuantos incautos que los venezolanos pueden satisfacer sus necesidades básicas. Intentan sacar estadísticas que a la final generen resultados internacionales que sumen puntos al gobierno, pero lo cierto es que la realidad los aplasta. Ni siquiera con un Ingreso Mínimo Legal (oficial) una pareja de venezolanos puede vivir. Dios quiera, que en algún momento las estadísticas reales no den tanto escozor y se muestre sin empacho que a los venezolanos no les alcanza el sueldo mínimo ni para subsistir (según el lenguaje marxista) y que los hacedores de políticas económicas entiendan que los venezolanos no solo comemos. Tenemos un sinfín de necesidades que con el maravilloso Ingreso Mínimo Legal que vende el INE y el gobierno, no pueden ser satisfechas.

Y si no me cree, saque usted su propia cuenta o revise cuanto le queda en la cuenta corriente.

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