jueves, 24 de febrero de 2011

Detrás del iPhone

Mide 115,2 mm de alto y 58,6 mm de ancho. Tiene menos de un centímetro de espesor y pesa apenas 137 gramos. Posee una capacidad flash de 16 o 32 GB. Es el iPhone 4, el último de una generación de teléfonos móviles inteligentes producidos por Apple Inc. El primero de esta generación fue el iPhone, que se introdujo en el mercado estadounidense el 29 de junio de 2007.

Apple Inc. es una gran multinacional estadounidense fabricante de equipos electrónicos inteligentes, entre los que destacan el iPod, el iPhone y el iPad. Para el año 2010, según reporta la empresa de análisis de mercados IDC, la empresa tenía a nivel mundial una participación de mercado de 16,1%, únicamente superada por Nokia y dejando atrás a RIM, la empresa canadiense fabricante de Blackberry. A pesar de esto, las acciones de la multinacional se han tambaleado en los últimos días debido a los incesantes rumores sobre la enfermedad de Steve Jobs, su presidente.

Sin embargo, no todo es color de rosa en el mundo Apple ni con sus proveedores. Dos escándalos en China ponen en evidencia ciertos asuntos que hay detrás de toda la tecnología y el mundo fashion de Apple. El periódico China Daily, en un artículo titulado Apple admite culpa en el escándalo, señala que “mientras que Apple está disfrutando calientes ventas mundiales de sus productos electrónicos de moda, salud y responsabilidades ambientales han sido objeto de críticas en China”. Ahora bien, ¿esto por qué está ocurriendo? La misma empresa admitió a través del Informe de Responsabilidad 2011, según señala la prensa china, que 137 trabajadores de una planta proveedora de pantallas táctil, habrían sufrido serios problemas de salud luego de estar expuestos a un producto químico llamado n-hexano. A pesar de que el informe de la multinacional señala que los 137 trabajadores fueron tratados con éxito y regresaron a la fábrica, el escándalo se incrementa puesto que una víctima a denunciado que le ofrecieron 140.000 yuanes, el equivalente a poco mas de 21.000 dólares estadounidenses en compensación, solo si acepta firmar un acuerdo de exención en el cual se establece que si su salud empeora en el futuro, la empresa no tiene ninguna responsabilidad al respecto.

El otro embrollo en el que se encuentra envuelto Apple es en el de la contratación de trabajo infantil por parte de sus proveedoras asiáticas. El portal web argentino tncorrientes.com señala que “el trabajo infantil en las fábricas Chinas proveedoras de Apple aumentó nueve veces en 2010”. Al parecer, a partir de estos datos la gigante de la hi tech está incrementando los controles en sus proveedores chinos para evitar este tipo de casos en el cual se ven envueltos menores de edad. En el mencionado portal, se hace también referencia al tema de los trabajadores que resultaron envenados por el hidrocarburo antes mencionado.

Un iPhone 4 puede costar en Venezuela nueve mil bolívares, el equivalente a poco más dos mil dólares a tipo de cambio oficial. Cuando se lanzó este modelo en los Estados Unidos, el precio de lanzamiento fue de 199 o 299 dólares, dependiendo de la capacidad de memoria. Lo cierto es que el precio al que se comercializa en Venezuela es un verdadero despropósito. Haciendo el cálculo a precio en los Estados Unidos de 299 dólares, el precio en Venezuela estaría fijado a un tipo de cambio cerca de siete veces mayor al tipo de cambio oficial.

¿Cuál es en definitiva el propósito de las líneas de esta semana? Simplemente dar a mis apreciados lectores una cara de la moneda que muchas veces por falta de tiempo, ignorancia o despiste no vemos. En primer lugar, en la medida de lo posible, debemos estar al tanto de las cosas que ocurren tras los bienes que adquirimos. ¿Por qué? Les dejo la respuesta a su criterio. Simplemente les dejo a modo de reflexión que debemos dar gracias, a pesar de todo, de estar en Venezuela y no en China. Quizás de residir en China, algún allegado nuestro hubiese sido víctima de envenenamiento por hidrocarburo o algún niño cercano, tal vez un hijo o un sobrino tuviese la desdicha de ver truncada su sana infancia produciendo componentes para artículos de alta tecnología. Y en segundo lugar, para que no seamos analfabetas funcionales. Para que sepamos identificar cuando nos están robando de forma descarada, sin un arma de por medio, claro está.

Consciente estoy que con estas breves líneas no cambiare el mundo, pero sí de que atraeré la atención de gente sensible que estará consciente que ciertas acciones pueden perjudicar a un inocente niño en China o alterar la salud de un trabajador en el mismo lugar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario