martes, 8 de abril de 2014

Esta es la resolución que viola el BCV al divulgar el INPC fuera de lapso

En la Gaceta Oficial 38902, se encuentra esta resolución donde se establece, en el artículo 4, la obligación del BCV de divulgar los datos de inflación dentro de los diez primeros días de cada mes.



Whatsapp y el "en línea" de nuestros tormentos

Aunque no soy de los que suele pensar que todo tiempo pasado fue mejor, debo decir que mi opinión cambia al tratarse de este tema. Cuando solo existían los SMS la vida no era tan complicada. Lo más que podía pasar era que tu operadora te dijera que tu mensaje había sido entregado, aunque nadie se fiaba de eso. Hoy esa realidad ha cambiado por completo. Dos frases llegaron al mundo para desestabilizar la psiquis de muchos. A la “D” y la “R” de la mensajería instantánea de Blackberry, les llegó algo mucho peor y terminaron imponiéndose como reinas indiscutibles de los conflictos de pareja el “en línea” y el “última vez” del Whatsapp. Uno a veces se pregunta en qué diablos estaría pensando la mente macabra tras esas oraciones. Sin eso, quizá los rompimientos no seguirían creciendo a tasas exponenciales, además, de las dudas y discusiones.

El “en línea”

La teoría te dice que cuando en la pantalla asociada a un contacto aparece esa frase es porque esa persona tiene abierta la aplicación. Hasta aquí, todo normal y si esa persona aparece en línea porque está “hablando” contigo, pues, más normal. El problema empieza cuando el “en línea” no está asociado a una conversación contigo y se acrecienta cuando previamente has escrito una ridiculez como “te quiero” y te aparecen las dos rayitas, mejor conocidas como el doble check –que aunque esto no significa en estricto sentido que te hayan leído, si hay una última conexión mucho tiempo después de eso es indicador de que sí-. Es decir, vieron tu “te quiero”, no te pararon bolas y hablan de lo más cool con alguien más. Ya en ese momento empiezas a preguntarte. ¿Con quién habla? ¿Por qué no me ha respondido? ¿Me quiere? ¡Coño, porque le acabo de escribir “te quiero” y no me ha respondido ni un maldito “yo también”! Piensas: Bueno, ni siquiera se lo acabo de escribir, se lo escribí hace dos horas. Me lleva el demonio, te dices. Súmale a eso las súper cuchis tarjetitas con fondo azul o rosa en las que puedes leer cosas como: “un también no es un te quiero”, “si te quiere te lo demuestra”, “escribirte un mensaje solo toma 5 segundos, si no te escribe es porque no quiere”. Súmale al “en línea”, que a su vez se traduce en “visto”, la no respuesta al cursi “te quiero”, más que está en línea con otra persona, más las tarjeticas; el que cuando finalmente aparece te responde con algo como “estaba hablando con mi mamá”.

El “última vez”

Esta frase es peligrosa y come “coco” cuando pasan cosas como la que describo a continuación. Estas conversando con esa persona y se despiden para dormir. Ambos cierran con lluvias de corazones de todos los colores, caritas felices y con suspiros de besos. Es algo así como la medianoche. Despiertas al día siguiente, empiezas a hacer tus cosas y te decides a escribirle para desearle un excelente día. Al abrir su ventana, ves que su última conexión fue a las 4:30 a.m. ¿WTF? ¿Con quién diantres alguien se escribe a las cuatro y treinta de la mañana? La mejor parte viene cuando preguntas y la respuesta es algo como “normal, hablaba con un-a amig@”. ¡Por las alpargatas del Cristo llanero! Amig@ sin nombre, apellido, número de cédula ni orientación sexual. Así. Amig@. Y si intentas decir algo te salen con una cosa como “deja el show que no hay tarima”.

Lo más nuevo… Última conexión desactivada

Ya la mayoría de los dispositivos móviles pueden desactivar la molesta “última vez”, pero esto representa un problema para las mentes intranquilas. ¿Por qué la desconectó? ¿Hasta qué hora se conecta que no quiere que yo lo sepa? ¿Qué está ocultando?

Lo que ell@s piensan

Alicia López de Fez, del Centro de Psicología López de Fez, aclara lo siguiente: “Si te pasas todo el día enganchado al móvil tu pareja puede empezar a sentir celos de las personas con las que hablas”. Y esto es algo natural. El problema está en que la gente que se la pasa todo el día enganchada al móvil y a la aplicación, no considera esto un problema, razón por la cual la mesa está servida para la crisis, las dudas y los arrebatos.


FMI: Inflación de 50,7% para Venezuela en 2014

Para el cierre del año, el Fondo Monetario Internacional prevé en su informe Perspectivas para la Economía Mundial: Abril 2014, una inflación de 50,7%, una contracción de -0,5% en el PIB y un desempleo rondando el 11%. La institución señala que las perspectivas en eñ caso de Venezuela y Argentina están sujetas a un alto grado de incertidumbre.
Fuente: FMI

lunes, 7 de abril de 2014

La ley obliga al BCV a informar estadísticas

Para los venezolanos, economistas o no, el indicador de escasez era un número, últimamente pavoroso, que confirmaba a inicios de mes aquello que ya nos había tocada padecer al entrar a un Excelsior Gamma, un Plaza´s, un Farmatodo, un Locatel o a un abastico de esquina. Lo vimos por última vez el 11 de febrero de este año en la nota de prensa conjunta del BCV y el INE referente a la inflación. En esa nota de prensa, sin gráficos ni nada, se podía leer: “En los alimentos fundamentales, el resultado del indicador de escasez fue 26,2% en enero, lo cual representa un mejor abastecimiento de estos rubros respecto al mes de diciembre (28,3%)”. En la siguiente nota de prensa, la del 14 de marzo, el dato de escasez ya no estaba, brillaba por su ausencia, escaseaba por primera vez y pronto Nelson Merentes, presidente del instituto emisor venezolano, respondería a las innumerables voces que se preguntaban qué había pasado con el indicador.
En una nota de El Universal firmada por la periodista Suhelis Tejero, que se diluyó entre las lacrimógenas lanzadas en Altamira y San Cristóbal y la tramposería del régimen cocinando desafueros, el presidente del BCV declaró que “el índice de escasez lo debe tener el Gobierno, no es un índice político. Nosotros le estamos suministrando al ejecutivo la información correspondiente. No queremos que los índices se conviertan en índices políticos que favorezcan a unos y perjudiquen a otros”. Pero eso no es todo. El Sr. Merentes se negó a responder al ser consultado sobre si el indicador se volvería a informar al público. Ante esto, uno vuelve a preguntarse: ¿es autónomo el Banco Central de Venezuela? ¿Puede ocultar deliberadamente información económica a la población?

Antes de responder estas preguntas me gustaría recordar que el artículo 5 de la ley vigente del BCV establece que el objetivo fundamental de la institución es lograr la estabilidad de precios y preservar el valor de la moneda. En dos platos, controlar la inflación y evitar la devaluación del bolívar ¿fuerte? Le pregunto: ¿está aprobado el Banco Central de Venezuela en estas materias? Respóndase usted mismo, con confianza.
Ahora bien, respecto a la autonomía del Banco, el artículo 2 de la ley señala que “es autónomo para la formulación y el ejercicio de las políticas de su competencia (…) el Banco Central de Venezuela no está subordinado a directrices del Poder Ejecutivo”. Si esto es así y solo en el contexto que nos atañe, saltándonos las múltiples quejas previas por su falta de independencia, uno debe suponer que la decisión de ocultar a la población el indicador de escasez es una decisión autónoma del Banco en la que el Ejecutivo Nacional tiene poco que ver. Cómo dirían los abuelitos, yo te aviso chirulí.

Pero hay más. El artículo 31 de la ley, preste atención, establece lo siguiente. “El Banco Central de Venezuela (…) sin perjuicio de sus responsabilidades institucionales, deberá mantener informado, de manera oportuna y confiable al Ejecutivo Nacional y demás instancias del Estado, a los agentes económicos públicos y privados, nacionales y extranjeros y a la población acerca de la ejecución de sus políticas, las decisiones y acuerdos de su Directorio, los informes, publicaciones, investigaciones y estadísticas que permitan disponer de la mejor información sobre la evolución de la economía venezolana, sin menoscabo de las normas de confidencialidad que procedan, conforme a la Constitución de la República”. Ante esto, uno solo puede inferir que el Sr. Merentes ha decidido que desde el 11 de febrero esta información es confidencial, pero, ¿por qué razón si antes era pública? Solo él, el Directorio y quizá Nicolás Maduro tengan la respuesta. Lo cierto es que no hay razones legales para ocultar esta información. Únicamente hay razones políticas, porque un indicador, señores, es un simple número. ¿Saben cuál es el problema? Que ese número dice mucho respecto a la ineficiencia, la ignorancia y el mal manejo de quienes hacen que se ubique en un valor y no en otro. El miedo que tienen es que el número les grita que más allá del embrollo con la supuesta guerra económica, la economía de este país les quedó grande y se los está tragando. Y lo peor es que bajo el razonamiento de Nelson Merentes, hasta el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) podría desaparecer de la página del Banco algún día por el uso “político” que le da la oposición al numerito.
Las estadísticas están muriendo. No. Mejor dicho, las están asesinando.


@GonzalezGDaniel

Convenio Cambiario N° 28

CONVENIO CAMBIARIO N° 28

El Ejecutivo Nacional, representado por el ciudadano Rodolfo Clemente Marco Torres, en 
su carácter de Ministro del Poder Popular de Economía, Finanzas y Banca Pública, 
autorizado por el Decreto N° 2.278 de fecha 21 de enero de 2003, por una parte; y por la 
otra, el Banco Central de Venezuela, representado por su Presidente, Nelson J. Merentes 
D., autorizado por el Directorio de ese Instituto en sesión N° 4.685, celebrada el 3 de abril 
de 2014, de conformidad con lo previsto en el artículo 318 de la Constitución de la 
República Bolivariana de Venezuela, en concordancia con lo dispuesto en los artículos 5, 7, 
numerales 2), 5) y 7), 21, numerales 16) y 17), 34, 122 y 124 de la Ley del Banco Central 
de Venezuela y 9° del Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley del Régimen Cambiario y 
sus Ilícitos, han convenido lo siguiente: 

Artículo 1.-La actuación de las casas de cambio en el mercado cambiario alternativo de 
divisas, en términos de las operaciones autorizadas a realizar en el mismo como 
intermediarios especializados en operaciones cambiarias al menudeo, será regulada por el 
Banco Central de Venezuela mediante la normativa que dicte al efecto, en coordinación con 
el Ministerio del Poder Popular de Economía, Finanzas y Banca Pública, de acuerdo con lo 
previsto en el presente Convenio Cambiario; ello, sin perjuicio de la normativa prudencial 
que en cuanto al funcionamiento de aquéllas dicte la Superintendencia de las Instituciones 
del Sector Bancario. 

Artículo 2.-El tipo de cambio aplicable a las operaciones de compra de divisas a personas 
naturales en billetes extranjeros, cheques cifrados en moneda extranjera, cheques de 
viajeros, o divisas, por parte de las casas de cambio en el mercado cambiario alternativo de 
divisas, será el tipo de cambio de referencia del Sistema Cambiario Alternativo de Divisas 
(SICAD II), a que se contrae el artículo 14 del Convenio Cambiario N° 27 del 10 de marzo 
de 2014, que rija para la fecha de la respectiva operación, el cual será publicado en la 
página web del Banco Central de Venezuela, reducido en un cero coma veinticinco por 
ciento (0,25%). 

Artículo 3.-El tipo de cambio aplicable a las operaciones de venta de divisas a personas 
naturales residenciadas en el territorio de la República Bolivariana de Venezuela en billetes 
extranjeros, cheques de viajeros, o divisas a través de transferencias, por parte de las casas 
de cambio en el mercado cambiario alternativo de divisas, será el publicado en la página 
web del Banco Central de Venezuela correspondiente al tipo de cambio de referencia del 
Sistema Cambiario Alternativo de Divisas (SICAD II), a que se contrae el artículo 14 del 
Convenio Cambiario N° 27 del 10 de marzo de 2014, que rija para la fecha de la respectiva 
operación. 

Artículo 4.- Las casas de cambio que presenten una posición deficitaria neta que impida el 
normal ejercicio de su actividad de corretaje o intermediación en el mercado cambiario 
alternativo de divisas para la venta, podrán participar como demandantes en el Sistema 
Cambiario Alternativo de Divisas (SICAD II) únicamente a los efectos de adquirir las 
divisas necesarias a tales fines, hasta por el monto diario y en los términos y condiciones 
que establezca el Banco Central de Venezuela, en la normativa a que se contrae el artículo 
1 del presente Convenio Cambiario. 

Parágrafo Único: Las casas de cambio interesadas en adquirir divisas a través del Sistema 
Cambiario Alternativo de Divisas (SICAD II) deberán obtener la autorización del Banco 
Central de Venezuela y del Ministerio del Poder Popular de Economía, Finanzas y Banca 
Pública, en cuyo caso la cotización de compra respectiva será tramitada a través de alguna 
de las instituciones operadoras del sector público bancario. 
 Artículo 5.- A las operaciones de venta de divisas por parte de Petróleos de Venezuela, 
S.A. (PDVSA) y sus empresas filiales, así como de las empresas mixtas creadas de 
conformidad con lo previsto en la Ley Orgánica de Hidrocarburos derivadas de 
financiamientos, instrumentos financieros, aportes de capital en efectivo, venta de activos, 
dividendos recibidos, cobro de deudas, prestación de servicios, y de cualquier otra fuente 
siempre y cuando sean provenientes de actividades u operaciones distintas a las de 
exportación y/o venta de hidrocarburos, les será aplicable, como tipo de cambio de compra, 
el tipo de cambio de referencia del Sistema Cambiario Alternativo de Divisas (SICAD II) a 
que se contrae el artículo 14 del Convenio Cambiario N° 27 del 10 de marzo de 2014, que 
rija para la fecha de la respectiva operación, reducido en un cero coma veinticinco por 
ciento (0,25%). A tales efectos, las empresas filiales de Petróleos de Venezuela S.A. 
(PDVSA), así como las empresas mixtas creadas de conformidad con lo previsto en la Ley 
Orgánica de Hidrocarburos, entregarán las divisas a Petróleos de Venezuela, S.A. 
(PDVSA), la cual efectuará la venta correspondiente en nombre de aquéllas. 

Parágrafo Único: Las operaciones de venta de divisas que se generen por las operaciones 
y actividades de exportación y/o venta de hidrocarburos de Petróleos de Venezuela S.A. 
(PDVSA) y sus empresas filiales, así como las empresas mixtas creadas de conformidad 
con lo previsto en la Ley Orgánica de Hidrocarburos, continuarán rigiéndose por lo 
establecido en el Convenio Cambiario N° 9 del 14 de julio de 2009. 

Artículo 6.- Las divisas generadas por las empresas de servicios que formen parte del 
Conglomerado Nacional Industrial Petrolero, así como las divisas manejadas o percibidas 
por el Fondo de Ahorro Popular a que se refiere el Decreto con Rango, Valor y Fuerza de 
Ley Orgánica Relativa al Fondo de Ahorro Nacional de la Clase Obrera y al Fondo de 
Ahorro Popular, y aquellas que se destinen a inversiones de empresas privadas del sector 
petrolero, gasífero o petroquímico, podrán ser vendidas a través del Sistema Cambiario 
Alternativo de Divisas (SICAD II), de conformidad con lo establecido en el Convenio 
Cambiario N° 27 del 10 de marzo de 2014, y en la normativa dictada por el Banco Central 
de Venezuela. 

Artículo 7.- El tipo de cambio de compra aplicable a las personas jurídicas dedicadas a la 
actividad de minería, por concepto de las divisas obtenidas por su actividad exportadora, 
será igual al tipo de cambio de referencia del Sistema Cambiario Alternativo de Divisas 
(SICAD II) a que se refiere el artículo 14 del Convenio Cambiario Nº 27 del 10 de marzo 
de 2014, que rija para la fecha de la operación, reducido en un cero coma veinticinco por 
ciento (0,25%). Con tal propósito, dichas personas jurídicas entregarán las divisas a 
Petróleos de Venezuela, S.A. (PDVSA), la cual efectuará la venta correspondiente en 
nombre de aquéllas. 

Igual tipo de cambio de compra se aplicará a las ventas de divisas del sector privado 
exportador al Banco Central de Venezuela, a que se contrae el artículo 3 del Convenio 
Cambiario Nº 27 del 10 de marzo de 2014. 

Artículo 8.- El tipo de cambio de venta aplicable a las personas jurídicas a que se refiere el 
artículo 7 del presente Convenio Cambiario, será igual al tipo de cambio de referencia del 
Sistema Cambiario Alternativo de Divisas (SICAD II) a que se refiere el artículo 14 del 
Convenio Cambiario Nº 27 del 10 de marzo de 2014, que rija para la fecha de la operación. 

Artículo 9.- El tipo de cambio aplicable a las operaciones de compra de oro por parte del 
Banco Central de Venezuela, será igual al tipo de cambio de referencia del Sistema 
Cambiario Alternativo de Divisas (SICAD II) a que se refiere el artículo 14 del Convenio 
Cambiario Nº 27 del 10 de marzo de 2014, que rija para la fecha de la operación. 

Artículo 10.- Los activos denominados en moneda extranjera, representados por los 
derechos de explotación a que se refiere el Decreto N° 9.368 de fecha 30 de enero de 2013, publicado en la Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela Nº 40.109 del 13 
de febrero de 2013, a través del cual el Ejecutivo Nacional le transfirió a Petróleos de 
Venezuela, S.A., o la filial que ésta designe el derecho a desarrollar directamente o por 
intermedio de un ente del Estado, las actividades previstas en el artículo 1 del Decreto con 
Rango, Valor y Fuerza de Ley Orgánica que Reserva al Estado las Actividades de 
Exploración y Explotación del Oro, así como las Conexas y Auxiliares a Éstas, en las áreas 
delimitadas mediante la Resolución del Ministerio del Poder Popular de Petróleo y Minería 
Nº 177 de fecha 28 de diciembre de 2012, publicada en la Gaceta Oficial Extraordinaria de 
la República Bolivariana de Venezuela Nº 6.094 del 28 de diciembre de 2012, y otros 
intangibles en divisas de las empresas operadoras a que se refiere el presente artículo con 
ocasión de estas actividades, así como los pasivos denominados en moneda extranjera de 
tales empresas operadoras en el sector aurífero, serán registrados contablemente al tipo de 
cambio de referencia del Sistema Cambiario Alternativo de Divisas (SICAD II) a que se 
refiere el artículo 14 del Convenio Cambiario Nº 27 del 10 de marzo de 2014. 

Artículo 11.- Los montos en moneda extranjera pagados, de conformidad con la normativa 
que contempla las tarifas respectivas, por pasajeros de nacionalidad extranjera que ingresen 
al territorio de la República Bolivariana de Venezuela bajo cualquiera de las categorías de 
migrante, así como con ocasión de su salida del país, y por personas naturales y jurídicas 
propietarias o tenedoras de naves y aeronaves de matrículas extranjeras, por concepto de 
servicios aeronáuticos, aeroportuarios, portuarios y náuticos, cánones, derechos de 
aterrizaje, de arribo, de embarque o desembarque, de muelle, estacionamiento, almacenaje, 
habilitación, abrigaderos, uso de instalaciones o utillaje, tránsito por los puntos, rutas o 
aerovías, ayudas, radioayudas y demás compensaciones o servicios prestados por el 
Ejecutivo Nacional, a través de entes de la Administración Pública Descentralizada, serán 
vendidos al Banco Central de Venezuela, dentro de los dos (2) días hábiles siguientes a su 
percepción, al tipo de cambio de referencia del Sistema Cambiario Alternativo de Divisas 
(SICAD II) a que se refiere el artículo 14 del Convenio Cambiario Nº 27 del 10 de marzo 
de 2014, que rija para la fecha de la respectiva operación, reducido en un cero coma 
veinticinco por ciento (0,25%); ello, salvo que los entes receptores y/o recaudadores 
acuerden mantener dichos montos depositados en cuentas en el Banco Central de 
Venezuela o en el sistema financiero nacional de acuerdo con lo previsto en el Convenio 
Cambiario N° 20 del 14 de junio de 2012, para lo cual deberán requerir la autorización a la 
que se refiere el artículo 18 del Convenio Cambiario N° 1 del 5 de febrero de 2003. 

Parágrafo Único: Los entes de la Administración Pública Descentralizada deberán 
suministrar a este Instituto información periódica sobre los montos pagados por personas 
jurídicas propietarias de naves con matrículas extranjeras por los conceptos indicados en el 
presente artículo, en los términos y en la oportunidad que será indicada en la normativa 
dictada al efecto por el Banco Central de Venezuela. 

Artículo 12.- Los límites establecidos en la normativa dictada por el Banco Central de 
Venezuela en relación con los depósitos de divisas en efectivo en las cuentas denominadas 
en moneda extranjera abiertas en bancos universales regidos por el Decreto con Rango, 
Valor y Fuerza de Ley de Reforma Parcial de la Ley de Instituciones del Sector Bancario, 
no serán aplicables en el caso de operaciones de compra de divisas a través del Sistema 
Cambiario Alternativo de Divisas (SICAD II). 

Artículo 13.- El tipo de cambio aplicable a los consumos efectuados en establecimientos 
comerciales por personas naturales con tarjetas de débito y de crédito giradas contra 
cuentas o líneas de crédito en moneda extranjera, así como a las operaciones de avance de 
efectivo con cargo a dichas tarjetas, será el que determine el Banco Central de Venezuela, 
el cual será publicado en la página web de dicho Instituto. 

Artículo 14.- El tipo de cambio aplicable a los retiros totales o parciales en moneda de 
curso legal efectuados con cargo a los depósitos en moneda extranjera mantenidos en el sistema financiero nacional de acuerdo con lo previsto en el Convenio Cambiario N° 20 del 
14 de junio de 2012, será el tipo de cambio de referencia del Sistema Cambiario Alternativo 
de Divisas (SICAD II) a que se refiere el artículo 14 del Convenio Cambiario Nº 27 del 10 
de marzo de 2014, que rija para la fecha de la operación. 

Artículo 15.- Las operaciones de venta de divisas realizadas al Banco Central de Venezuela 
provenientes de inversiones internacionales, se liquidarán al tipo de cambio de referencia 
del Sistema Cambiario Alternativo de Divisas (SICAD II) a que se refiere el artículo 14 del 
Convenio Cambiario Nº 27 del 10 de marzo de 2014, que rija para la fecha de la respectiva 
operación, reducido en un cero coma veinticinco por ciento (0,25%). 
Artículo 16.- A los fines del control y seguimiento de las transacciones que se cursen a 
través del Sistema Cambiario Alternativo de Divisas (SICAD II), el Banco Central de 
Venezuela y el Ministerio del Poder Popular de Economía, Finanzas y Banca Pública, 
podrán autorizar el suministro de la información contenida en la solución tecnológica del 
antedicho Sistema a los organismos con competencia supervisora y/o reguladora de las 
Instituciones Operadoras, cuando sea de absoluta necesidad para el cumplimiento de sus 
competencias de acuerdo con la Ley. Asimismo, la información en referencia estará a 
disposición del Vicepresidente del Área Económica del Consejo de Ministros 
Revolucionarios. 
Parágrafo Único: Los funcionarios de los organismos y sujetos que tengan acceso a la 
información contenida en la solución tecnológica del Sistema Cambiario Alternativo de 
Divisas (SICAD II), deben cumplir con el deber de secreto y garantizar el resguardo de la 
información, en atención a los derechos constitucionales de las personas a quien 
corresponda la misma, no pudiendo suministrarla ni emplearla a fines distintos para los que 
refieren al ejercicio de sus atribuciones. 
Artículo 17.-Se deroga el Convenio Cambiario Nº 24 del 30 de diciembre de 2013, 
publicado en la Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela Nº 40.324 de la 
misma fecha; el artículo 4 del Convenio Cambiario N° 25 del 23 de enero de 2014, 
publicado en la Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela N° 6.122 
Extraordinario de esa misma fecha; el artículo 5 del Convenio Cambiario N° 23 del 24 de 
octubre de 2013, publicado en la Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela 
N° 40.283 del 30 de octubre de 2013; el artículo 6 del Convenio Cambiario N° 26 del 06 de 
febrero de 2014, publicado en la Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela 
N° 6.125 (E) del 10 de febrero de 2014; así como todas aquellas disposiciones que colidan 
con lo establecido en este Convenio Cambiario. 

Artículo 18.- El presente Convenio Cambiario entrará en vigencia a partir de su 
publicación en la Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela. 

sábado, 5 de abril de 2014

La UCV, esa dama indoblegable

Este artículo lo escribí cuando estudiaba los últimos semestres de Economía en la Faces de la UCV. Las palabras aquí expuestas siguen tan vigentes como aquel día.

La Universidad Central de Venezuela es y será siempre, muy a pesar de quienes quieren verla arrodillada a los designios de un amo, como una dama. Sí, como una dama virtuosa y noble que a pesar de los atropellos y las retaliaciones, se conduce con imponencia y razón por los caminos de esta Venezuela cada día más arbitraria. La UCV es la matrona de las universidades de este país.
El oficialismo, desde su máximo representante hasta los hacedores del trabajo sucio, han intentado desacreditarla usando cualquier cantidad de argumentos. La han acusado de clasista, de “elitesca”, de estar de espaldas al pueblo y hasta de ser un Estado dentro de otro; esta última acusación muy parecida a la que hicieron los mismos grupos contra PDVSA y con la que justificaron su asalto. A pesar de esto, la Universidad está allí, incólume. Defendida tanto por sus autoridades legítimas como por los estudiantes que la aman.

La Universidad Central es un reflejo del país. El país tiene problemas, la Universidad tiene problemas. Los problemas de mi casa de estudios trascienden el tema presupuestario. A mi juicio, uno de los mayores problemas que afronta hoy por hoy la universidad está relacionado con el tema de los profesores. La universidad parece estarse llenando de personas que saben mucho pero que aportan poco. Personas que al llegar al salón de clases piensan que están ante objetos inanimados y no ante personas capaces de razonar y debatir. Sí, hay problemas en los servicios, es indudable, pero no creo que sean más graves que aquellos que afectan la formación académica de manera directa.

El tema del presupuesto es espinoso. Un primer comentario estoy comprometido a hacer por respeto a mis lectores. Busqué en la página web de la Oficina Nacional de Presupuesto datos del Ministerio de Educación Superior y el enlace estaba desactivado. Dicho esto, es necesario hacer algunas precisiones. La Contraloría General de la República, muy a pesar de lo que afirman los voceros oficiales, no ha presentado pruebas de que los recursos asignados a la UCV han sido utilizados de forma indebida y posiblemente la mayor prueba de ello es que las mismas no han sido presentadas por el señor Mario Silva en La Hojilla, de forma grosera como tiene por costumbre. Los estudiantes del chavismo comparan nuestro presupuesto con el de otras casas de estudio y se “horrorizan” con las diferencias. Me pregunto cuántas dependencias tienen estas universidades, proyectos de investigación y planes de desarrollo de carrera en comparación con la UCV. También sería interesante saber porque estos estudiantes no piden explicaciones al presidente Chávez por los incrementos en los gastos de la Presidencia o porque no protestan cuando el presidente regala plata a sus “amigotes” o dicta medidas económicas descabelladas.

Estos mismos estudiantes acusan a la universidad de “elitesca”. Cuando los escucho, me da risa. Y me da risa porque de esa universidad “elitesca” ha egresado gente que estudió con mucho sacrificio y actualmente estudia gente de bajo nivel socioeconómico. Quien suscribe, está a un paso de graduarse de economista y tiene dos hermanos egresados del Aula Magna. ¿Forma parte mi familia de una élite? Podría decirse que si. Pero de una élite trabajadora a quien cada bocado que se lleva a la boca le ha costado. Mis padres, venezolanos ambos, no compraron nuestros cupos. En primer lugar porque no son corruptos y en caso de haberlo sido, no había recursos en mi familia para cometer tal acto. Nuestros cupos los ganamos estudiando como se debía. Mis hermanos, gracias a la UCV lograron hacer lo que otros muchos venezolanos también pudieron; mejorar, progresar. ¿Por qué estos estudiantes antes de hablar pestes de la universidad que los cobija, no piden al gobierno que revise de verdad el funcionamiento de la educación secundaria? Porque es allí, en la educación secundaria donde se concentra la mayor cantidad de fallas que frenan a muchos el ingreso a la universidad, por no poder competir todos en igualdad de condiciones.

El gobierno parte de la idea de que las oportunidades son para todos, indistintamente de que se las ganen o no. En otras palabras, según la lógica igualitaria del gobierno, debe tener la misma oportunidad alguien que como decimos los venezolanos “se fajó” y alguien que fue un vago. Quizás por no haber sido ni ser un vago, me opongo a esa lógica. Creo que el hacer méritos debe llevar a las personas a tener mejores oportunidades. Con el afán de que a la Central entre cualquiera, la artillería va contra las pruebas internas incluso en su modalidad actual que es el filtro alternativo al proceso de asignación por CNU. ¿Qué clase de profesionales aspiran formar estas personas?

Lo que hasta ahora es irrefutable es que el chavismo no ha podido hacerse del control de la dama que sin tapujos enfrenta el avasallamiento creciente del Gobierno Nacional. El oficialismo no ha podido hacerse por la vía democrática de los espacios de poder que le permitan callar y doblegar a la UCV y eso les da en la madre. En la construcción del “socialismo del siglo XXI” voces como las de Cecilia García Arocha son peligrosas. Se prefieren voces como las de las diputadas oficialistas o las “reinas” del resto del Poder Público. Una dama que se mantenga en pie y camine hacia adelante a pesar de las dificultades es un objetivo a derribar por quien se acostumbro a que le aplaudieran hasta lo no plausible y que se rieran de lo que causa tristeza. Mucho se ha criticado a las autoridades de mi grandiosa universidad, en especial a la rectora y lo cierto es que no tengo elementos ni para juzgarla ni para defenderla. Pero de su actuación presente, en defensa de los derechos de los ucevistas y más aún, de la democracia de este país; me siento orgulloso y dignamente representado. La matrona está acompañada de la razón y el amor de todos los que le debemos momentos inolvidables de nuestra vida.

martes, 1 de abril de 2014

Pobres elevados a la X, con X tendiendo a infinito

La megadevaluación llegó entre protestas, allanamiento de la inmunidad parlamentaria a una diputada y la encarcelación de algunos alcaldes opositores. Cuando los venezolanos pensábamos que las cosas no podían ir a peor, nos equivocamos. El SICAD II inició operaciones el lunes 24 de marzo y al final de la tarde el Banco Central de Venezuela informaba que oficialmente éramos más pobres y dueños de bolívares que no valen nada. El tipo de cambio ponderado del SICAD II se ubicó en 51,86 bolívares por dólar al culminar la jornada del martes. Así, el gobierno reconoció sin decirlo, su fracaso “galáctico” en materia económica. Porque una devaluación sirve principalmente para “corregir” desequilibrios y en este caso, los desequilibrios propiciados por un gobierno irresponsable.
Los problemas con el dólar se acentuaron cuando el difunto presidente Chávez ordenó el cierre de las casas de bolsa en 2010, previa acusación de que estas y sus directores eran los culpables del debilitamiento del bolívar frente al dólar. Lo cierto es que desde ese momento, el valor del dólar se disparó en el mercado negro al punto de casi llegar a los 100 Bs/$ en 2014. Con un mercado cambiario restringido y una demanda que de largo superaba a la oferta, no podía esperarse otra cosa y el SICAD II se inauguró a una tasa promedio más cercana a la del dólar cuya cotización pública era ilegal, que a la del dólar artificial y de juguete que estableció el gobierno.

Como es típico del gobierno de Nicolás Maduro, los culpables de esta devaluación deben ser los opositores, el imperio y la guerra económica que estos tienen orquestada contra el país. Sin embargo, la Constitución Nacional es más que clara respecto a las responsabilidades económicas. La Carta Magna establece en el artículo 320 que el “Estado debe promover y defender la estabilidad económica, evitar la vulnerabilidad de la economía y velar por la estabilidad monetaria y de precios”. Y hemos visto durante años como el gobierno ha fallado en esto. Hoy estamos con un bolívar devaluado no por culpa de Leopoldo López, o de Henrique Capriles y mucho menos de María Corina; tampoco es culpa de Lorenzo Mendoza. Los únicos culpables son los representantes de un gobierno que se ha dedicado a destruir por completo la economía nacional y que nada más en materia de inflación o crecimiento ostenta cifras nada alentadoras.

Lo que muchos no entienden es que se hace necesario cambiar el rumbo de las decisiones económicas. No podemos seguir pretendiendo un modelo que no funciona ni va a funcionar, porque sólo una cosa es cierta si este modelo continúa. Siempre tendremos una devaluación golpeándonos el rostro. Siempre estará allí, a la vuelta de la esquina, esperándonos para hacernos más miserables y esto es así porque los desequilibrios seguirán existiendo. Giordani, por ejemplo, debería desaparecer y si tuviera un poco de vergüenza el mismo renunciaría y no daría la cara nunca más. Ese señor es uno de los culpables de estar hoy como estamos. Porque hoy amanecimos aterrados por el porcentaje en que subrepticiamente devaluaron al bolívar, pero ese señor no es solo responsable de eso. Es también responsable de que hoy no consigamos desodorante, pasta de dientes ni jabón de tocador. Es la cara más visible de un modelo que como lo ha hecho en otras partes, fracasó y seguirá fracasando. Porque una cosa debe tenerse clara. Un modelo económico exitoso se traduce en bienestar para la sociedad en la que opera. Nadie puede venir a decir que esto ha sido exitoso cuando los venezolanos hacen colas para comprar las cosas más básicas o cuando un día se acuesta pobre y al despertar al día siguiente amanece pobre elevado a la equis, con equis tendiendo a infinito.

Los efectos de este golpe lo viviremos todos. No es posible que alguien escape y menos los más pobres, el eterno lado débil de la cuerda. Las eternas víctimas, esas por las que algunos dicen que hacen todo. Es precisamente a esas personas a quienes debe llegar el discurso de que este modelo se agotó, de lo contrario, seguiremos viendo más y más devaluaciones. Más y más pobreza. Pero mientras eso pasa, aquí estamos, amoldándonos al SICAD II y tal vez, si no se cambia el rumbo de las políticas, esperando el SICAD III y el IV y así. 


@GonzalezGDaniel